Los seguros de vida se abaratarán un 20% por el aumento de la longevidad desde 2000

Economía aprueba las nuevas tablas biométricas que sirven de referencia al sector

Sede de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).
Sede de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).

Los seguros de vida van a empezar a ser más baratos. Y los seguros de decesos también. ¿La explicación? Que vivimos más, así que los riesgos que asumen las aseguradoras al conceder una póliza anual que cubre ante esta circunstancia, se han ido reduciendo. De acuerdo con cálculos del Ministerio de Asuntos Económicos, la reducción de las primas puede ser de entre el 20% y el 30%, "aunque dependerá mucho de la situación de cada aseguradora", explican desde el Gobierno.

Ahora bien, el hecho de que la esperanza de vida ha ido aumentando en las últimas décadas de forma imparable no es algo nuevo. ¿Por qué ahora esta revisión? La clave son las nuevas tablas biométricas que acaba de aprobar la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos. Estas tablas, que actualizan los cálculos de longevidad, sustituyen a otras elaboradas hace 20 años.


Las dos caras de las nuevas tablas

El impacto de esta revisión de la esperanza de vida sobre el sector asegurador tiene dos caras. Por un lado, en la parte de los seguros de vida riesgo y los seguros de decesos, las entidades pueden reevaluar el riesgo de fallecimiento, a la baja. Por lo que podrán cobrar menos a los clientes.

La otra cara de las tablas biométricas afecta a los seguros de rentas vitalicias. Con este tipo de pólizas, la aseguradora se compromete a pagar una cierta cantidad al beneficiario, hasta la fecha de su fallecimiento. Cuando se firma la póliza, la aseguradora tiene que hacer unas provisiones que garanticen que tiene dinero para hacer frente a este compromiso.

Con el aumento de la esperanza de vida, las aseguradoras tienen que pagar a sus clientes durante más años. Este efecto va a obligar al sector a dotar cerca de 1.800 millones de euros de provisiones extra. En principio, tenían hasta 2022 para hacer estas dotaciones extraordinarias, pero la DGSFP ha ampliado el plazo hasta 2025.

Algunas compañías ya habían ido actualizando estas obligaciones futuras de pagos, por lo que tendrán dotar menos provisiones. "El impacto de esta normativa es muy dispar entre entidades. Pero todas tendrán que detallar en sus cuentas anuales cómo les afectan las nuevas tablas", explican desde el Ministerio de Asuntos Económicos.


Comisión de seguimiento

El Ministerio de Asuntos Económicos también va a aprobar un real decreto que contempla la creación de una comisión de seguimiento de las tablas biométricas. Este foro, que contará con miembros de la Administración del Instituto de Actuarios y de las aseguradoras, se encargará de ir revisando la evolución de la mortalidad, para actualizar las tablas y que no se queden tan desfasadas como hasta ahora.

En la actual revisión no se ha tenido en cuenta la incidencia de la pandemia del Covid-19 en la esperanza de vida, porque los datos para elaborar las tablas se habían ido recolectando hasta 2019. Sin embargo, la mencionada comisión sí que revisará el efecto del coronavirus sobre la longevidad y hará las pertinentes modificaciones.

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