El buen gobierno de las cotizadas es un intangible que cotiza en el mercado

El nivel de cumplimiento de las recomendaciones de la CNMV se ha estancado en torno al 85,7%

Desde que la CNMV promulgó su Código de Buen Gobierno Corporativo en 2015, las sociedades cotizadas han tenido que cumplir con la exigencia de comunicar cada año al regulador el grado de cumplimiento de sus recomendaciones. El código, cuya reforma fue aprobada el pasado mes de junio, tiene como objetivo optimizar la gobernanza de las cotizadas, más allá de las obligaciones que impone la regulación sobre sociedades de capital. No se trata de una norma imperativa, por lo que su incumplimiento no acarrea una sanción, pero sí evidencia el compromiso de cada una de las compañías con los estándares de gobierno corporativo y de remuneraciones, con lo que ello supone en términos de confianza de cara al mercado.

El informe de este año, que recoge los datos correspondientes a 2019, revela que el nivel de cumplimiento de las compañías se ha estancado en torno al 85,7%, el mismo porcentaje que en 2018. Algo más del 42% de las cotizadas siguieron el 90% de las recomendaciones y solo dos declararon cumplir el 100%, tres menos que el año anterior. Los datos de la CNMV reflejan que existen algunas materias, como el deber de la comisión de auditoría de velar para que el consejo presente las cuentas sin limitaciones ni salvedades, que han sido incorporadas ya por todas las empresas, hay otras, como la que se refiere a que las sociedades de alta capitalización cuenten con comisiones de nombramientos y retribuciones separadas, que tienen un grado de seguimiento por debajo del 50%. Mientras en materia de remuneraciones el balance de 2019 muestra en general una rebaja en los sueldos de los consejeros, en lo que se refiere a representación de ambos sexos en el consejo de administración los resultados revelan un aumento significativo de mujeres, hasta el 23,4%, desde el 19,7% de 2018, que llega al 27,5% en el Ibex (donde, como informó CincoDías, ha superado el 30% el pasado mayo). Pese a todo, la reforma del código fija un 40% como objetivo para 2022, lo que exigirá un aumento del esfuerzo por incorporar consejeras a las cúpulas de las empresas.

Como sucede en toda regulación blanda, el grado y ritmo de cumplimiento de las recomendaciones de la CNMV depende de la cultura de cada compañía, así como del compromiso de sus consejos con la gobernanza corporativa. Un grado de seguimiento general de casi el 90% evidencia que las cotizadas españolas son conscientes de que el buen gobierno se ha convertido en un intangible que cotiza cada vez más en el mercado y de que su valor está llamado a aumentar en los próximos años. Precisamente por ello, el éxito de las recomendaciones depende tanto del tesón de la CNMV y de la responsabilidad de las empresas como de las crecientes exigencias del mercado.