Montero le espeta a Iglesias que “no sea cabezón” en pleno pulso interno en el Ejecutivo por el alza del SMI

Sánchez "rompe una lanza" a favor de Calviño que aboga por tomar una decisión "responsable" ante la incierta situación económica

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, conversa con el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, este miércoles en el Congreso de los Diputados.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, conversa con el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, este miércoles en el Congreso de los Diputados.

El dilema en torno a si congelar o volver a incrementar el salario mínimo interprofesional (SMI) en 2021, en mitad de la crisis abierta por el Covid-19 y tras un incremento del 29% en los dos últimos años hasta los 950 euros en 14 pagas, ha elevado la tensión interna en el Gobierno de coalición formado por PSOE y Unidas Podemos.

La fricción, ya patente entre bambalinas en los últimos días, cristalizó este miércoles una tensa conversación entre la ministra de Hacienda y portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, y el vicepresidente segundo de Derechos Sociales y líder de la formación morada, Pablo Iglesias. “No seas cabezón”, espetó la primera a Iglesias este miércoles durante un aparte del debate del Pleno del Congreso de los Diputados, según escucharon varios informadores gráficos, durante una conversación sobre esta y otras medidas.

Las diferencias ya habían quedado sugeridas el día anterior cuando, tras una reunión con los agentes sociales para comunicárselo, el Ministerio de Trabajo, que dirige la ministra de Unidas Podemos Yolanda Díaz, avanzó que el Gobierno no se plantea congelar el salario mínimo en 2021 durante una rueda de prensa simultánea a la del Consejo de Ministros, en la que la propia Montero matizó que la decisión aún no se ha tomado y que esta debe ser “prudente” dada la situación económica. De momento, sindicatos y patronal han sido convocados a una nueva reunión el lunes para abordar el asunto.

Las discrepancias en torno al salario mínimo son solo el último capítulo de una serie de pulsos internos en el ejecutivo de coalición a cuenta del alcance y calendario de las medidas para garantizar los suministros básicos a familias vulnerables; la legislación antidesahucios; la limitación de los precios del alquiler o la contrarreforma laboral, entre otros asuntos de menor calado económico como la posición ante la regularización fiscal del rey emérito o la situación del Sáhara Occidental.

En paralelo a la discusión de Montero con Iglesias, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, sostuvo este miércoles, desde Bruselas, que el Ejecutivo “no ha tomado una decisión” aún sobre el salario mínimo pero que la que adopte será “responsable” y coherente con “la situación actual” de “incertidumbre” económica.

Ante las críticas de grupos como EH Bildu, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiso este miércoles “romper una lanza” a favor de la vicepresidenta económica. “Están ahí los hechos que demuestran el compromiso de la vicepresidenta Calviño con todo lo que representa este Gobierno desde el punto de vista progresista”, defendió, abogando por buscar una solución de consenso con los agentes sociales.

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