La banca española mejora en eficiencia y se sitúa entre las seis primeras de la UE

Logra rebajar la ratio de morosidad hasta situarse en la media europea

Detalle de la fachada del Banco de España.
Detalle de la fachada del Banco de España. EFE

La banca española se sitúa entre las seis mejores de la Unión Europa en eficiencia. Según los resultados del ejercicio de transparencia realizado por la Autoridad Bancaria Europea (EBA), publicados este viernes, los bancos españoles registraron a cierre de junio una ratio media de eficiencia del 52,1%, lo que supone una mejora de 1,6 puntos porcentuales respecto al ejercicio anterior, solo superada por la banca de Lituania (35%), Noruega (37,9%), Grecia (39%), Letonia (49,1%) y Rumanía (49,4%).

La ratio de eficiencia se mide como un indicador que expresa la diferencia de costes sobre los ingresos, por lo que cuanto más baja sea, mejor. Habitualmente los inversores y analistas suelen cifrar en el 50% un buen nivel de eficiencia, ya que cualquier dato por encima de ese implica que un banco está gastando más de lo que debería en comparación con sus ingresos y, por eso,el objetivo es situarla lo más baja posible.

En ese sentido, la banca española está cerca de alcanzar un nivel adecuado de eficiencia y ya supera ampliamente a entidades de países competidores como Reino Unido (58,2%), Italia (71,5%), Francia (75,5%) o Alemania (79,6%). La media de la UE se sitúa en el 66,6%.

En los últimos años la eficiencia ha sido uno de los caballos de batalla de la banca española, junto a la escasa rentabilidad del sector. El Banco de España ya venía advirtiendo de que, pese al continuo proceso de cierre de oficinas que se ha llevado a cabo en los últimos años y que aún no ha finalizado, la banca española es aún la que cuenta con más oficinas en Europa y la segunda del mundo (por detrás de Japón) que tiene menos empleados por sucursal.

Las entidades, dentro del proceso de reestructuración de su red para dar respuesta a la digitalización de sus sistemas y las medidas para contrarrestar la dificultad de generación de ingresos debido a los bajos tipos de interés, han recogido el guante y se sitúan a la cabeza de Europa en este indicador.

En lo que respecta a nivel de solvencia, las entidades españolas vuelven a ser el farolillo rojo de la Unión Europea. A cierre de junio, los bancos españoles registraron de media a cierre una ratio CET1 ‘fully loaded’ del 11,8%, lo que supone una mejora de 0,23 puntos porcentuales respecto a la ratio registrada un año antes, pero insuficiente para escalar alguna posición desde el último puesto que viene ocupando en los últimos ejercicios.

En primer lugar repite puesto la banca de Islandia, con el 21,5%, seguida de Luxemburgo (19,7%) y Malta (18,7%). Los bancos de países que compiten con la banca española se situaron ampliamente por encima de las entidades domésticas: el nivel de solvencia va del 14,9% de Francia, al 14,9% en Reino Unido, al 14,6% en Alemania y al 13,9% en Italia. La media europea se ubica en el 14,7%.

Por su parte, los resultados del ejercicio de transparencia de la EBA muestran que, pese al incremento del 7% de los activos totales en términos interanuales, la proporción de créditos morosos de los bancos europeos disminuyó en 50 puntos básicos hasta el 2,9% al final del primer semestre de 2020. No obstante, los autores del estudio advierten de que hay algunos indicadores que apuntan a un deterioro de la calidad de los créditos, debido al impacto de la pandemia. De hecho, los organismos supervisores están prestando un especial seguimiento para cuando finalicen las medidas de estímulo.

España se ubica precisamente dentro de la media europea, con una ratio del 3%, aunque está en la mitad baja de la clasificación. En ese sentido, supera a países del entorno como Italia (6,1%) y Portugal (6,9%), pero se queda aún lejos de la banca de Francia (2,3%), Reino Unido (1,4%) o Alemania (1,3%).

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