Credit Suisse gana la última ronda de sillas musicales bancarias

Las entidades europeas se intercambian los mismos nombres, como Horta-Osório: mala señal para el sector

António Horta-Osório, propuesto como presidente de Credit Suisse.
António Horta-Osório, propuesto como presidente de Credit Suisse. reuters

El talento bancario top europeo corre el riesgo de reducirse mientras los bancos se intercambian los mismos nombres. Funciona para aquellos, como Credit Suisse, que atrapan a un peso pesado. Pero la situación podría volverse problemática.

La entidad de 26.000 millones de euros, con sede en Zúrich, anunció ayer que había echado el guante al saliente consejero delegado de Lloyds Banking Group, António Horta-Osório, como su próximo presidente. El consejo lo propondrá como sustituto de Urs Rohner en una junta de accionistas en abril.

Complementa muy bien al recientemente nombrado consejero delegado Thomas Gottstein. Horta-Osório es portugués en lugar de suizo, lo que da a los altos cargos del grupo el tan necesario aroma internacional. Y, a diferencia de Gottstein, tiene experiencia en lo más alto de un banco que cotiza en Bolsa.

Horta-Osório ha pasado casi una década recortando la base de costes de Lloyds, logrando una valoración superior a la de sus rivales NatWest y Barclays. Credit Suisse, por el contrario, se negocia con un 29% de descuento respecto a UBS, utilizando ratios de Refinitiv del precio de las acciones respecto al valor contable tangible.

Es comprensible que los consejos de administración busquen largos y exitosos historiales dentro de la industria cuando buscan futuros presidentes y consejeros delegados. Eso explica el eterno atractivo del jefe de Unicredit, Jean Pierre Mustier, que parece salir siempre mencionado en relación con todos los puestos importantes del sector. Ahora que se dispone a dejar la entidad italiana de 18.000 millones de euros, como se anunció el lunes, entre sus oportunidades de futuro creíbles se encuentran Barclays y Société Générale, cuyos máximos ejecutivos pueden estar llegando al final de sus mandatos.

Otros que han cambiado recientemente son el jefe de UBS, Ralph Hamers, que dirigió ING, y el presidente de Commerzbank, Hans-Joerg Vetter, un veterano de los Landesbanken (estatales) alemanes. También hay otra clase de ascensos internos desde el nivel ejecutivo, como Gottstein en Credit Suisse, Noel Quinn en HSBC, y Alison Rose en NatWest.

La impresión es que los consejos de administración buscan o bien un candidato que dependa del antiguo CEO, o alguien que haga el mismo trabajo en un banco vecino. Casi no hay señales de savia nueva de América o de otras industrias.

O bien los consejos piensan que es imposible que un extraño entienda su negocio, o simplemente no pueden generar ningún interés en los ejecutivos de las tecnológicas de alto nivel o de las aseguradoras. Ninguna de las dos cosas es una gran señal para la banca europea.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías