Deuda

El bono de diez años de Portugal roza el terreno negativo por primera vez en la historia

Las referencias lusas a dos y cinco años ya están en negativo

El Parlamento de Portugal en Lisboa.
El Parlamento de Portugal en Lisboa. AFP

El mercado de deuda ha optado por pasar página a la crisis provocada por el estallido del coronavirus en Europa y la activación de las medidas de restricción de la movilidad que paralizaron la economía europea. Lejos quedan ya los temores de los inversores de marzo a que se repitiera un escenario similar al vivido entre 2010 y  2012 coincidiendo con la crisis de deuda soberana en la Unión Europea que disparó las rentabilidades de los bonos.

El bono portugués a diez años a punto está de rozar el 0%, mientra que el bund alemán cotiza al -0,578%. Cotiza al 0,011%, muy lejos del 1,4% que alcanzó el pasado 18 de marzo. Es decir, los inversores están a punto de pagar en el mercado secundario por adquirir deuda lusa a diez años (no significa aún que paguen al Tesoro por portugués en las emisiones en el mercado primario), algo que ya hacen en los tramos inferiores dado que el bono a dos años (-0,68%) cotiza en negativo desde finales de abril y el de cinco años (-0,45%) desde el pasado mes de junio, un nivel que ya registraban antes del estallido de la pandemia.

El apetito por la deuda soberana de los países de la periferia de la zona euro se deja ver también en el descenso de las rentabilidades en España, Italia y Grecia. Así, el bono a diez años español cotiza en el 0,053%, aproximándose cada día a su mínimo histórico, registrado en 2019 cuando alcanzó el 0,035%. Mientras, la referencia a una década italiana cotiza a 0,56%, muy lejos del 2,39% que llegó a tocar en marzo, y su homóloga griega cotiza al 0,669%, lejos del máximo del año registrado en marzo (3,79%).

El repunte de los contagios de la segunda ola y las nuevas restricciones de la movillidad no están afectando al recorte de las rentabilidades de la deuda periférica debido al papel que está desempeñando el Banco Central Europeo (BCE). La institución dirigida por Christine Lagarde insiste en que dispone de un arsenal de medidas para favorecer la recuperación y ha dejado entrever que será en la próxima reunión del mes de diciembre cuando adopte nuevas medidas."En diciembre recalibraremos todos los instrumentos, no solo el PEPP. Identificaremos las fórmulas más óptimas", aseguró en octubre Lagarde.

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