Disculpen las molestias, los del golf queremos decirles algo

España es el primer destino mundial en turismo de este deporte y el sector aporta a la economía 12.769 millones al año

En el golf siempre nos ­hemos tomado muy en serio eso de la educación y los buenos modales. Quizá por eso no respondemos ante declaraciones, comentarios y salidas de tono que se nos hacen, a veces, desde ciertas esferas, influenciadas muy probablemente por el alto grado de desconocimiento que existe entre la sociedad acerca de este deporte y todo lo que aporta a nuestra economía.

En plena zozobra y descalabro socioeconómico de nuestro país, nos vemos obligados a levantar la mano desde las últimas filas de la clase para decirles algo muy importante: podemos ayudar.

Podemos ayudar a reactivar el turismo, uno de los motores económicos de este país que se encuentra seriamente tocado por la pandemia. Porque para crecer es importante hacer todo lo posible por aprovechar las principales fortalezas que tenemos y el golf es una de ellas, ya que España es el primer destino del mundo en turismo internacional de golf, atrayendo más de 1,2 millones de turistas al año, y generando más de 11 millones de euros, 7 de cada 8 de los cuales revierten en otros sectores como la hostelería y la restauración. Porque se trata, además, de turismo de calidad, con una estancia media de 11,9 días frente a los 7,4 días que pernocta el turista medio en nuestro país, y porque generamos directa e indirectamente más de 120.000 puestos de trabajo. Un empleo que, queremos remarcar, también es de calidad, ya que el 95% de los contratos en los campos de golf son de carácter indefinido y el 94% a jornada completa.

Atraemos a un perfil de turista que gasta más durante estancias más largas, y que desestacionaliza el turismo, al ser su temporada alta la primavera y el otoño. Cerca de 300.000 golfistas extranjeros se alojan en una vivienda de su propiedad –una inversión por un valor total de 42.000 millones de euros–, poniendo de manifiesto que este sector propulsa la inversión inmobiliaria, fidelizando al turista y aportando un gasto recurrente, si tenemos en cuenta que la mayoría vienen a España como mínimo una vez al año y una quinta parte de ellos con recurrencia trimestral.

Ofrecemos también sostenibilidad gracias a nuestro compromiso con el medioambiente, con un 88% de los campos usando sistemas de ahorro en el riego y un 70% con agua regenerada.

Datos objetivos que ha puesto sobre la mesa una institución del prestigio del IE en el informe El golf como catalizador de la actividad económica en España, un estudio que sitúa el valor del golf para la economía española en 12.769 millones de euros al año y cuya presentación contó con la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, quien, consciente del papel que el golf puede aportar a una recuperación sólida y consistente del turismo pos-Covid, escuchó y tomó nota de nuestras demandas sobre una fiscalidad justa y equiparable a la del sector turístico, de modo que nos permita ser competitivos para lograr mantener el liderazgo en la recepción de turismo internacional de golf.

Pese a que, como todos los sectores, estamos sufriendo el impacto de la pandemia, curiosamente, tras los primeros meses en los que el confinamiento estricto imposibilitó la práctica de cualquier deporte fuera del hogar, en los cuatro meses posteriores al primer estado de alarma aumentó un 41% el número de altas de federados (nuevos jugadores) respecto al mismo periodo del año anterior, señal del creciente interés entre los aficionados al tratarse de un deporte seguro y que se practica al aire libre. Este crecimiento no es exclusivo de España sino que se está registrando en todos los países europeos, generando masivamente nuevos jugadores que serán los turistas de golf del mañana.

Porque el golf es seguro frente al Covid. Si hubiera tenido que inventarse una actividad compatible con el Covid se habría reinventado el golf. No en vano, no vulnera en ningún momento la distancia social requerida para evitar contagios, se juega al aire libre en un entorno saludable, sin limitaciones físicas ni de edad y, como también expuso la ministra, cuenta con un protocolo validado por el Ministerio de Sanidad y coordinado por la Secretaría de Estado de Turismo; que fue aprobado en mayo, es decir, en pleno confinamiento.

Pese a la crisis que estamos sufriendo en este momento, en algún momento volveremos a la normalidad y nos enfrentaremos todavía a algunos de los retos perennes de nuestro turismo, como es la necesidad de diversificar la industria más allá de nuestras tradicionales fortalezas de sol y la playa. En este sentido, el golf va a jugar un papel clave. De hecho, ya hemos visto cómo el turismo de golf ha cambiado muchas localidades de nuestro país, manteniendo abiertos hoteles que de otra forma habrían cerrado. Sin duda mantener el liderazgo en este campo no es solo una necesidad económica sino va a ser fundamental para progresar en muchos otros ámbitos. No pedimos subvenciones ni ayudas, pese a que muchas empresas del sector lo están pasando mal. Tan solo reivindicamos una fiscalidad justa para poder competir en igualdad de condiciones con otros países y darle a nuestro turismo el empuje que sin duda va a necesitar en los próximos años.

Disculpen las molestias, los del golf podemos ayudar.

Javier Insula Martos es Vicepresidente de la Asociación Española de Campos Golf