Infraestructuras

Acciona se prepara para pujar por nuevas líneas del metro de São Paulo

El Estado sacará a concurso las líneas 8 y 9 con un plazo de explotación de 30 años

Viajeros en un tren de la línea 4 del metro de São Paulo, en Brasil.
Viajeros en un tren de la línea 4 del metro de São Paulo, en Brasil.

El del pasado 5 de octubre, con la adjudicación de la construcción y explotación de la línea 6 del metro de São Paulo (Brasil), fue seguramente el mayor éxito de Acciona en el terreno concesional. Al menos, es el mayor proyecto en desarrollo en Latinoamérica y el contrato de infraestructuras más voluminoso en la historia de la empresa española, con una inversión aparejada de unos 15.000 millones de reales (2.350 millones de euros). Tras ello, la firma que preside José Manuel Entrecanales analiza nuevos proyectos en el mismo metro de São Paulo. El interés de Acciona por Brasil abarca los sectores de las energías renovables, infraestructuras de transporte o la logística.

El Gobierno paulista que lidera João Doria ha decidido sacar en concesión las líneas 8 (Diamante) y 9 (Esmeralda) de metro, gestionadas por la Compañía Paulista de Transporte Metropolitano (CPTM) y con fuerte necesidad de mejoras. El concurso viene de principios de año y fue detenido en agosto para comprobar cómo evolucionaba la crisis sanitaria y económica. Ahora se espera que la subasta culmine en el primer trimestre de 2021, según han decidido los consejos de Gestión de Asociaciones Público-Privadas y el del Programa de Privatizaciones del Estado. El anuncio se encuentra ya en el Diário Oficial do Estado y para finales de mes se espera el aviso público definitivo.

La inversión prevista en mejoras en las dos líneas asciende a 2.600 millones de reales (410 millones de euros) en los seis primeros años

En el borrador del pliego se hace constar que buena parte de la tarifa técnica por pasajero que percibirá la concesionaria dependerá de la disponibilidad de la infraestructura. Para ello, se tendrán en cuenta indicadores como el tiempo medio de viaje, frecuencias, cumplimiento del calendario de modernización de la flota, incidentes o las reclamaciones de los viajeros. Otra vía de ingresos será la explotación comercial de los trenes y estaciones, a través de negocios como el publicitario o el alquiler de espacios comerciales.

La inversión prevista en mejoras en las dos líneas asciende a 2.600 millones de reales (410 millones de euros) en los seis primeros años. Se construirán dos nuevas estaciones (Ambuitá y Lapa) y habrá reformas en 35, junto a la renovación de una treintena de trenes. El plazo de explotación está previsto en 30 años.

El concurso para la concesión de las líneas 8 y 9 ha superado el trámite de audiencia pública, entre los pasados meses de febrero y mayo, y el sondeo de muestras de interés, que el Estado de São Paulo realizó a lo largo del mes de julio.

La línea 8 tiene 22 estaciones a lo largo de su trazado de 41,6 kilómetros. Su área de influencia va desde la ciudad de São Paulo hasta las localidades de Osasco, Capicuíba, Barueri, Jandira e Itapevi, teniendo conexiones con las líneas 7, 9 y 3. En 2019 atendió a una media de 497.000 viajeros diarios.

La línea 9, por su parte, cuenta con 32 kilómetros de longitud y un total de 18 estaciones. En la actualidad presta servicio a São Paulo y Osasco, con previsión de una extensión de 4,5 kilómetros a Varginha, que se sufragaría con fondos públicos. A lo largo de su recorrido, la 9 enlaza con las líneas 4, 5, 8 y 17, y el año pasado recibió una media de 591.000 viajeros diarios.

El adjudicatario se encargará de la modernización de la flota de trenes, la mejora de los sistemas de señalización, comunicaciones y suministro de energía, así como de la instalación de un nuevo centro de control de las operaciones.

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