Elecciones EE UU

Biden tacha de "vergonzoso" que Trump no reconozca la derrota

Afirma que esto supondrá una mancha en el legado de su predecesor

El presidente electo de EE UU, Joe Biden, en Wilmington, este martes.
El presidente electo de EE UU, Joe Biden, en Wilmington, este martes. AP

El presidente electo de EE UU, Joe Biden, ha tachado este martes de "vergonzoso" que el mandatario saliente, Donald Trump, se niegue a reconocer la derrota y ha afirmado que eso será una mancha en el legado de su predecesor, aunque no dificultará el proceso de transición.

En su primera rueda de prensa desde que se confirmó el sábado su victoria en las elecciones de EE UU, ha criticado la postura de Trump, quien no admite que perdió los comicios y sigue enzarzado en una fútil estrategia legal para disputar el resultado en varios estados clave.

"Simplemente creo que es vergonzoso, para ser muy franco. No ayudará al legado del presidente (Trump)", ha subrayado. Preguntado por si tenía un mensaje para Trump, el presidente electo respondió: "Señor presidente, espero hablar pronto con usted".

Sin embargo, Biden ha opinado que la negativa de Trump a reconocer la derrota "no tendrá muchas consecuencias" en el proceso de transición, y que él podrá desarrollar sin problemas los preparativos para su llegada al poder, prevista para el 20 de enero de 2021.

Por otro lado, ha aseverado que podrá arreglárselas sin tener acceso a información clasificada de inteligencia, como es la tradición para todos los presidentes electos, algo que describió como "útil" pero no imprescindible, porque todavía no tiene el poder necesario "para tomar decisiones sobre esos asuntos".

Biden no ha confirmado las informaciones que indican que su equipo estudia medidas legales para sortear el bloqueo impuesto por Trump al equipo de transición. Sí ha afirmado que tiene los fondos necesarios para hacer frente al proceso sin la ayuda de la Administración de Servicios Generales (GSA), un organismo que depende del Gobierno federal.

La certificación rutinaria del ganador de las elecciones por parte de la GSA, que aún no ha reconocido la victoria de Biden, permite al equipo del presidente electo acceder a recursos y a las agencias gubernamentales para preparar la transición.

Además, Biden ha calificado como "obsequiosa y enérgica" la bienvenida que ha recibido de los aliados tradicionales del país en Europa y Canadá, y ha proclamado que "Estados Unidos ha vuelto" y será respetado de nuevo.

Varios líderes mundiales, entre ellos la canciller alemana, Angela Merkel; los primer ministros de Canadá, Justin Trudeau, y del Reino Unido, Boris Johnson, y el presidente francés, Emmanuel Macron, han felicitado a Biden como futuro gobernante de EE UU.

La rueda de prensa de Biden fue improvisada y se ha producido después de que diera un discurso para defender la reforma sanitaria de 2010 conocida como Obamacare, horas después de que el Tribunal Supremo de EE UU escuchara argumentos en un caso que pretende invalidarla.

"Este intento (de los republicanos de tumbar Obamacare) es, en mi opinión, simplemente cruel", ha afirmado Biden sobre la audiencia de este martes en el Supremo, en la que la mayoría de los jueces insinuaron que no están a favor de derogar esa ley.

Por su parte, el secretario del país, Mike Pompeo, ha sorprendido al afirmar que habrá "una transición suave" hacia un segundo mandato de Donald Trump como presidente del país, apenas días después de que fuese proyectado como ganador Biden.

"Habrá una transición suave hacia una segunda Administración Trump", ha indicado Pompeo en rueda de prensa al ser preguntado acerca de si había habido contactos en el Departamento de Estado con el equipo de transición de Biden, que se ha quejado de la falta de acceso.

No ha quedado claro si la declaración fue emitida con intención irónica, ya que fue acompañada de una sonrisa o si simplemente se estaba haciendo eco de la ofensiva que Trump y su equipo de campaña han lanzado con varias demandas judiciales por presunto fraude electoral -algunas de ellas desestimadas- en varios estados del país.

Cuatro días después de que se proyectase a Biden, candidato demócrata, como próximo presidente de EE UU, Trump sigue parapetado bajo un muro de acusaciones sin evidencia.

"Estamos haciendo grandes progresos. Los resultados empezarán a llegar la próxima semana. Volvamos a hacer grande a EE UU", ha dicho Trump a primera hora de este martes desde su cuenta de Twitter sin ofrecer detalles al respecto.

Para ganar las elecciones en los tribunales, Trump debería darle la vuelta al escrutinio en Pensilvania, Georgia y Nevada o Arizona, todos ellos estados en los que Biden ya ha sido declarado ganador o lidera el escrutinio de forma clara.

Según los últimos conteos, Biden cuenta con 290 votos en el colegio electoral, por encima de la cifra mágica de 270 que otorga la victoria.

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