ING y Unicredit dan a Société Générale una lección de eficiencia

Los reguladores pueden dormir tranquilos ante la segunda ola, pero los accionistas tienen más motivos de preo­cupación

Sede de Société Générale en París.
Sede de Société Générale en París. REUTERS

A pesar de un bienvenido repunte de las ganancias de la banca de inversión, ING, Unicredit y Société Générale han sufrido un descenso interanual del beneficio neto subyacente en el tercer trimestre. Ante un panorama persistentemente sombrío, el holandés y el italiano, más eficientes, deberían seguir superando al francés.

Los resultados del trío mejoran el nefasto primer semestre. Pero no son bonitos. Vieron caer sus ganancias subyacentes en porcentajes de dos dígitos respecto al mismo período de 2019, sobre todo por los menores ingresos por intereses y a los mayores cargos por deudas incobrables.

La buena noticia es que lo peor de la pandemia parece haber pasado por ahora. Las provisiones para deudas incobrables fueron menores que las del segundo trimestre, mientras que la actividad de los mercados de capital fue boyante. Y siguen sólidamente capitalizados. El CET1 de SocGen era un sólido 13,1% a finales de septiembre. Unicredit e ING informaron de ratios del 14,4% y 15,3%, respectivamente.

Pero aunque los reguladores pueden dormir tranquilos ante la perspectiva de una segunda ola pandémica, los accionistas tienen más motivos de preo­cupación. Dado que los bajos tipos siguen limitando los ingresos por préstamos, nuevos programas de ajuste son la principal forma que tienen los jefes de los bancos de proteger sus resultados hasta que las economías se recuperen.

Soc­Gen tiene algo que aprender de sus rivales. Los gastos se comieron tres cuartos de sus ingresos netos en los primeros nueve meses. Incluso si alcanza su impresionante objetivo de reducir los costes a 16.500 millones a final de año, esa proporción no se moverá mucho. Eso da ventaja al holandés y el italiano, que se jactan de tener ratios de costes/ingresos comparables del 57% y el 61%.

Las valoraciones del mercado reflejan el desajuste. ING y Unicredit cotizan a 0,5 y 0,4 veces su valor contable tangible estimado. SocGen está valorada a solo un cuarto. Aunque los bancos europeos deben navegar por el mismo sombrío paisaje, algunos lo hacen en clara desventaja.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías