Pekín empieza a reaccionar al dominio de sus tecnológicas

El parón a la OPV de Ant refleja la menguante tolerancia de China a la influencia de sus gigantes de internet

Jack Ma, en Shanghái en 2018.
Jack Ma, en Shanghái en 2018. AFP

La industria tecnológica de China se enfrenta a un problema del tamaño de Ant (hormiga en inglés). Un abrupto parón regulatorio a la oferta pública de venta de 37.000 millones de dólares de la compañía fintech habla de la menguante tolerancia de Pekín a la influencia que ejercen los titanes de la red. Alibaba, Tencent y otros han evitado hasta ahora las preocupaciones que persiguen a sus homólogos occidentales, pero eso podría estar a punto de cambiar.

La impresionante intervención del Gobierno en lo que hubiera sido la mayor oferta pública de acciones del mundo es alarmante tanto para los ejecutivos como para los inversores. Justo días antes de que las acciones comenzaran a cotizar, el fundador de Ant, Jack Ma, y los ejecutivos de la empresa fueron convocados a reunirse con los organismos de control financiero. El nuevo borrador de las reglas reveladas el mismo día también se centra en la creciente actividad de préstamos online de Ant. La venta de acciones probablemente se llevará a cabo en algún momento, pero también podría reducirse dependiendo del impacto regulador en su modelo de negocio.

El peso de Ant en los pagos online, la gestión de patrimonio y el crédito la convertían en un objetivo obvio para la gestión del riesgo del sistema financiero. Sin embargo, los demás gigantes de internet establecidos en China deberían tomar nota. El último plan quinquenal del presidente Xi Jinping, publicado la semana pasada, eleva la autosuficiencia tecnológica a “apoyo estratégico” para el desarrollo nacional. Para Alibaba y Tencent, que han prosperado en gran medida sin control en sus respectivos dominios del comercio electrónico y los videojuegos, es una señal de que van a cosechar más atención.

Al igual que con Google y Facebook, donde más vulnerables son los titanes de la tecnología china es en lo que respecta a la competencia y la privacidad de los datos. Más de la mitad de los chinos compran en Alibaba. La aplicación de mensajería todo en uno de Tencent, WeChat, cuenta con 1.200 millones de usuarios activos mensuales. Su rama de streaming de música fue investigada por las autoridades de competencia el año pasado, tras la censura de sus juegos en 2018. Ambos están apostando ahora por la computación en nube y la salud, lo que seguramente atraerá escrutinio adicional.

La denominada techlash (reacción contra las tecnológicas) llegaría en un momento delicado. La pandemia ha debilitado el crecimiento económico y el consumo de China, incluso aunque Alibaba y Tencent hayan prosperado. Sus acciones cotizadas en Hong Kong han subido un 40% y un 64%, respectivamente, este año. El grupo de Ma anunció el jueves unos vertiginosos resultados. Es probable que ese tipo de rendimiento, y el dominio que refleja, preocupe cada vez más a los consumidores y los reguladores por igual.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías