Deutsche desempolvará la fusión con Commerzbank en 2021

Ha tenido un año sorprendentemente bueno, pero el próximo será más duro, y necesitará un plan B

Sede de Deutsche Bank en Fráncfort (Alemania).
Sede de Deutsche Bank en Fráncfort (Alemania). REUTERS

Christian Sewing ha tenido un año sorprendentemente bueno, pero el 2021 será más difícil. El consejero delegado de Deutsche Bank, que vale 17.000 millones de euros, probablemente tendrá que abandonar su objetivo de rentabilidad a medio plazo. Revivir una fusión con su rival Commerzbank es el plan B más lógico.

Un auge en el trading impulsado por la pandemia, pérdidas en préstamos relativamente bajas y fuertes recortes de costes han ayudado a Sewing en 2020. Las acciones de Deutsche han subido un 17% este año, mientras que el índice Euro Stoxx Banks ha bajado un 45%.

En 2021, sin embargo, se hará evidente que el objetivo de Sewing de obtener un 8% de retorno sobre el capital tangible para 2022 está fuera de alcance. Requeriría que Deutsche generara 24.500 millones de euros de ingresos, según nuestros cálculos, basados en los objetivos de costes de Sewing y las estimaciones de los analistas para pérdidas de préstamos.

Incluso si los ingresos de la banca de inversión se mantienen estables (lo cual es poco probable a medida que la volatilidad se disipe), el resto de Deutsche tendría que crecer a una tasa media anual del 1,1%. Los analistas esperan, en lugar de eso, que la línea superior se reduzca.
Las alternativas de Sewing son limitadas. Quedará poca grasa que adelgazar para 2022, ya que se ha comprometido a reducir los costes en un cuarto desde el nivel de 2018, y ha abandonado negocios como el trading de valores.

Desempolvar el acuerdo abortado con Commerzbank de 2019 ayudaría. Una fusión podría generar un ahorro anual de 2.900 millones de euros, basado en el 12% de los gastos combinados que se pretende alcanzar con la fusión de CaixaBank y Bankia. Añádase eso a las previsiones de ingresos netos de los dos bancos, y la ROTE del nuevo grupo alcanzaría el 7% en 2022, según nuestras estimaciones, a partir de los datos de Refinitiv. Un Deutsche en solitario produciría un rendimiento del 3,1% ese año, según los analistas.

La limpieza de Sewing hace que su banco sea un socio más atractivo que en 2019, cuando los prestamistas suspendieron las conversaciones citando los riesgos de ejecución y los requisitos de capital. Deutsche se ha despojado de 27.000 millones de euros de activos ponderados por riesgo a través de su banco malo, y debería acabar generando beneficio el próximo año. Los reguladores europeos también han dejado claro que no necesariamente aumentarán los requisitos de capital después de las fusiones.

Por último, el valor de las acciones de Commerzbank ha caído desde principios de 2019. Suponiendo una prima de adquisición del 30%, los accionistas de Deutsche serían propietarios del 70% del nuevo banco, frente al 60% a principios de 2019, lo que les daría más ventajas. La renovación de Sewing podría no dar los beneficios esperados. Pero al menos está haciendo que Deutsche esté en condiciones de hacer una fusión.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías