La bendición global de Santander puede ser una maldición por el virus

Obtiene más de la mitad de los beneficios en cinco países muy afectados por la pandemia

Ana Botín, este martes.
Ana Botín, este martes. EUROPA PRESS

La fortaleza geográfica de Ana Botín podría convertirse en debilidad. Santander ha registrado un fuerte repunte de sus beneficios en el tercer trimestre, ayudado por el fuerte crecimiento en América Latina, que es el centro de atención del giro global de su banco. Sin embargo, puede que acabe recibiendo un aguijonazo del Covid-19.

Botín reiteró este martes cómo la diversificación de Santander en Europa y América sostiene “resultados de alta calidad”. El tercer trimestre sumó algunas pruebas: el beneficio neto repuntó hasta los 1.800 millones de euros después de grandes pérdidas en los tres meses anteriores debido a los 12.600 millones en dotaciones para la pandemia.

Excluyendo esto último, el beneficio neto subyacente sigue cayendo dos quintas partes, hasta los 3.700 millones de euros, en los primeros nueve meses del año. Pero las pérdidas por préstamos, inferiores a las temidas, dan a Botín la confianza para proyectar un beneficio neto subyacente de 5.000 millones de euros en todo el año y proponer un dividendo en efectivo de 10 céntimos por acción en 2021, pagadero una vez que se levanten las restricciones regulatorias.

Su envalentonamiento se ve subra­yado por el auge de los volúmenes de préstamos en América Latina. Los créditos en la región, que representan el 41% del beneficio neto del grupo, crecieron un 17% interanual, incluyendo incrementos de dos dígitos en todos los mercados.
Los bajos tipos de interés hicieron que las hipotecas de Brasil, el mayor contribuyente individual de ingresos para Botín, se duplicaran con creces durante el trimestre. El consiguiente aumento de los ingresos por créditos permitió a Santander reducir la caída de su beneficio subyacente en la región a una décima parte respecto a 2019, frente a una bajada del 44% en Europa.

Aun así, el optimismo puede convertirse en presunción. El Fondo Monetario Internacional proyecta que la economía de Brasil se contraerá casi un 6% este año. Y Santander obtuvo más de la mitad de los beneficios netos en cinco países (Brasil, Estados Unidos, España, Chile y Argentina) en los que las infecciones por Covid-19 han saltado por encima de los 20.000 por cada millón de habitantes, según la Organización Mundial de la Salud. Nuevos confinamientos podrían hacer que algunos de esos préstamos se echaran a perder.

La previsión de Botín de un retorno sobre el capital tangible subyacente del 7,5% de este año implica que las acciones deberían cotizar en alrededor del 70% del valor tangible, asumiendo un 10% de coste de capital. El hecho de que se negocien a menos de la mitad del valor tangible, incluso después de una subida del 4% en el precio de las acciones, sugiere que los accionistas deben mantener la cautela.

Para cerrar esa brecha, Botín tendrá que demostrar que el auge de los préstamos de Santander en América Latina se ha hecho con el debido cuidado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías