SAP pierde con el éxito de la nube, pero puede ganar a la larga

Es un software menos rentable, pero también da ingresos mucho más estables

Sede de SAP, en Walldorf (Alemania).
Sede de SAP, en Walldorf (Alemania). EFE

Christian Klein se acostó el domingo como CEO de la mayor tecnológica de Europa. A media mañana del lunes, después de que los inversores digirieran los nuevos objetivos de SAP, había perdido esa corona junto con 30.000 millones de valor de mercado.

Antes apuntaba a 35.000 millones de ingresos en 2023 y un 34% de margen operativo. Klein, en un anuncio sorpresa a última hora del domingo, emitió nuevas metas para 2025. En ese año, espera generar 36.000 millones de ventas con un margen del 32%. Ello implica que los ingresos crecerán a una tasa anual media compuesta del 5% desde el nivel de 2019, frente al 6,8% previsto antes.

En cierto sentido, la reacción de los inversores, que hicieron caer la acción un 22% ayer, puede parecer dura. La razón principal de la decisión de Klein es que la pandemia ha hecho que los clientes corporativos opten cada vez más por las versiones para la nube de su software, menos rentables.

Ello trae consigo un golpe a corto plazo, al perder ingresos de licencias de alto margen y tener que costear el cambio a los nuevos sistemas. Los nuevos contratos de la nube suelen tardar cuatro años en alcanzar la rentabilidad. Pero el cambio también da un flujo de dinero mucho más estable, que los inversores valoran mucho. Supongamos que Klein alcanza su nuevo objetivo de casi 22.000 millones de ingresos de la nube en 2025. Con un múltiplo de 10 (un ligero descuento respecto a Salesforce y Microsoft), y deduciendo la deuda, el negocio de la nube de SAP valdría por sí solo 210.000 millones en cuatro años. Eso es un 80% más que el valor disminuido total del patrimonio neto de la empresa, 119.000 millones.

Sin embargo, sería imprudente dar crédito a Klein por sus nuevos objetivos el mismo día que acaba de desechar otros. Y las primeras evidencias son contradictorias: la cartera de contratos de la nube de SAP para los próximos 12 meses creció un 16% interanual en el tercer trimestre, menos que la subida del 21% del primer semestre. El argumento de Klein es que el cielo se está abriendo, solo que un poco más tarde de lo esperado. Los accionistas están dispuestos a esperar y ver.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías