Congreso

Vox se queda solo en la moción de censura y Pedro Sánchez se refuerza en La Moncloa

El PP vota 'no' y se desmarca del partido de Santiago Abascal

El guion se ha cumplido sin ningún sobresalto y la moción de censura presentada por Vox para poner fin al Gobierno de coalición presidido por Pedro Sánchez ha fracasado estrepitosamente. El partido de extrema derecha, capitaneado por Santiago Abascal, solo ha conseguido el apoyo de sus 52 miembros. El resto de partidos, incluyendo al PP y a la diputada popular Cayetana Álvarez de Toledo (a favor de la abstención antes del debate), se han posicionado en contra de la iniciativa tras dos jornadas de un debate en el que los populares se desmarcaron notablemente de la posición de la ultraderecha y en el que Sánchez anunció una pausa en la polémica reforma del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Abascal ha obtenido el resultado más pobre de las cinco mociones de censura que se han presentado en la historia reciente de la democracia, con 52 votos a favor, 298 en contra y ninguna abstención. El debate, además de mostrar la soledad de Vox, ha servido para que el líder del PP, Pablo Casado, rompa lazos con Abascal y la ultraderecha en una dura intervención en la que espetó al candidato a la presidencia que "no queremos ser como usted". El propio Abascal se ha mostrado públicamente sorprendido por la reacción del líder popular: "Lamento profundamente el ataque personal que ha vertido contra mí".

Por su parte, el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha aprovechado la oportunidad para frenar la polémica reforma del Poder Judicial y emplazar al PP a una negociación que se prevé complicada. El PP mantiene sus exigencias para que Podemos no participe en ninguna toma de decisión. "Sentémonos y reformemos órganos constitucionales en beneficio de la ciudadanía", ha pedido Sánchez. El vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, ha aplaudido la decisión del PP, pero les ha recordado que "ustedes están en un atolladero del que no van a poder salir y el que se han metido ustedes solitos". El PP ha dado "oxígeno al monstruo" al haber interiorizado que "tienen que competir con Vox" y "ahora les está devorando", ha recalcado Iglesias. 

La votación final de la moción de censura de Vox ha reflejado la situación en la que se encuentra a día de hoy la extrema derecha, sin ningún otro apoyo parlamentario y cada vez más alejada de aquellas formaciones a las que dio el Gobierno en Madrid, Andalucía o Murcia. Pero también refuerza a Pedro Sánchez en La Moncloa, al obtener el apoyo velado de la pequeña mayoría de la investidura de hace 10 meses.

Abascal no tenía ninguna posibilidad de desalojar a Sánchez de la Moncloa. De entrada, ya está confirmado el 'no' de PSOE y Unidas Podemos, de Ciudadanos, de las formaciones independentistas (ERC, Bildu, Junts, la CUP y BNG), de las nacionalistas (PNV y CC) y de buena parte de los demás partidos minoritarios, entre ellos Más País y Compromís y el grueso de los miembros del Mixto (UPN, Nueva Canarias, Teruel Existe y el Partido Regionalista Cántabro).

La primera moción de censura data de 1980, cuando el PSOE de Felipe González intentó sacar de La Moncloa a Adolfo Suárez, y, la segunda, llegó siete años después, en 1987, cuando la Alianza Popular de Antonio Hernández Mancha hizo lo propio contra González. Ninguna de las dos prosperó, como tampoco lo hizo la que, 20 años más tarde, impulsó Pablo Iglesias en 2017 contra Rajoy.

En 1980, Felipe González logró el respaldo de 152 diputados (socialistas, comunistas, andalucistas y tres representantes del Grupo Mixto), frente al rechazo de 166 y la abstención de otros 21 -en la sesión se registraron 11 ausencias-. Es decir, el PSOE se quedó entonces a 24 votos de conseguir la aprobación de la moción de censura, lo que catapultó a González, que dos años después logró una holgada mayoría absoluta.

Más lejos de la mayoría se quedaron las mociones de Pablo Iglesias, que recabó 82 a favor (Unidos Podemos, ERC, Compromís y EH Bildu), y de Antonio Hernández Mancha (68 votos de la entones Alianza Popular, antecedente del PP)

La última moción, la que permitió a Sánchez acceder a La Moncloa en junio de 2018, fue la única que prosperó al reunir 180 votos a favor (PSOE, Unidas Podemos, ERC, PDeCAT, PNV, Compromís, Bildu y Nueva Canarias) frente a 169 en contra (PP, Ciudadanos, UPN y Foro Asturias) y una abstención, la de Coalición Canaria.

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