Tecnología

La irlandesa Paragon compra Scytl a través de Service Point, que se dispara en bolsa

El grupo se hace con múltiples patentes y el conocimiento de la firma española en el mercado del voto electrónico, donde competía con Indra.

Una persona votando durante unas elecciones.
Una persona votando durante unas elecciones.

La empresa de reprografía digital Service Point Solutions se disparó este jueves un 80,4% en la Bolsa española después de anunciar que ha adquirido la compañía Scytl, especializada en voto digital y modernización electoral. En el acumulado del año, las acciones alcanzan una revalorización del 72,8%. La operación se produce tras el visto bueno del Juzgado Mercantil número 6 de Barcelona, que llevaba el concurso de acreedores de la empresa española.

Service Point ha detallado a la CNMV que la compra de la compañía Scytl, incluye Civiciti, la plataforma de participación ciudadana lanzada por esta plataforma en 2016, así como las filiales de Scytl en EE UU, Canadá, Australia, Francia y Grecia. Como parte de la integración de Scytl en el grupo Paragon (propietario de Service Point), la empresa pasará a ser renombrada como Scytl Election Technologies. El objetivo de la operación es "posicionar a Service Point como una plataforma paneuropea para negocios digitales de alto crecimiento".

El presidente de Service Point, Laurent Salmon, se ha mostrado satisfecho con la compra porque permitirá ampliar "el portafolio de soluciones que ambas compañías proveen a sus clientes". La tecnología de Scytl ha sido utilizada por más de 30 países, entre ellos España en las municipales y generales de 2019, para gestionar sus procesos electorales y está entrando con fuerza en el mercado de las elecciones privadas.

Scytl, que cuenta con una plantilla de unos 150 trabajadores y una facturación de 5,9 millones en 2018 (últimas cuentas depositadas en el Registro Mercantil), entró en concurso tras arrastrar unas deudas de más de 80 millones de euros y fracasar la refinanciación con bancos como Bankinter o Sabadell. La firma, que perdió 8,8 millones de euros en su ejercicio de 2018. pidió la liquidación con la intención de que el fondo Sandton Capital se quedara con la unidad productiva, algo que desestimó el juez. Después se inició un proceso de subasta, al que se presentaron varias compañías hasta quedar solo el grupo irlandés Paragon, que finalmente se ha hecho con la empresa, que cuenta con varias decenas de patentes y un gran conocimiento en el mercado del voto electrónico, donde ha competido con Indra.

Normas
Entra en El País para participar