Industria farmacéutica

Purdue indemnizará solo con 225 millones por la crisis de los opiáceos en EE UU

La farmacéutica llega a un acuerdo y reduce la compensación desde los 8.000 millones si disuelve la empresa y crea otra en beneficio de los afectados

Purdue indemnizará solo con 225 millones por la crisis de los opiáceos en EE UU

Purdue Pharma ha llegado a un acuerdo con el Departamento de Justicia de EE UU para declararse culpable de cargos penales por las recetas de su adictivo opiáceo con receta OxyContin, que causó una epidemia de opiáceos con centenares de muertos en el país. En el acuerdo con los fiscales estadounidenses elude el pago de miles de millones de dólares en multas y no se llega a acusar penalmente a sus ejecutivos o a la familia Sackler, propietarios de la empresa.

En un acuerdo de gran alcance revelado este miércoles, Purdue admitió formalmente haber cometido una conducta criminal relacionada con la distribución de sus analgésicos y acordó pagar 225 millones de dólares para resolver las investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Los fiscales habían impuesto multas que superan los 8.000 millones contra Purdue, aunque la mayor parte ahora quedará sin pagar, revela Reuters.

Purdue acordó pagar únicamente esa cantidad frente a una compensación inicial de 2.000 millones, ya que el Departamento de Justicia renunció al resto si la empresa completa una reorganización, disolviéndose y transfiriendo sus activos a una "empresa de beneficio público" o que destine los recursos a las comunidades demandantes por la crisis sanitaria de los opiáceos.

Según las fuentes judiciales citadas por Reuters, la multa penal de 3.540 millones y una multa civil de 2.800 millones se queden sin paar, ya que compiten con los miles de millones de dólares de otras reclamaciones de esas comunidades y otros acreedores en el procedimiento de quiebra de Purdue.

Los miembros de la familia multimillonaria Sackler, propietarios de Purdue, acordaron pagar por supuestamente causar reclamos falsos de OxyContin a los programas de sanitarios en EE UU como Medicare. Ni los Sackler ni los ejecutivos de Purdue fueron acusados penalmente. El acuerdo no libera a ninguna persona asociada con Purdue de una posible responsabilidad penal futura. Se está llevando a cabo una investigación criminal separada del Departamento de Justicia.

Purdue conspiró para participar en una conducta criminal a lo largo de los años para mantener el flujo de recetas de sus opiáceos, según los fiscales. La compañía con sede en Stamford, Connecticut, acordó declararse culpable de tres delitos graves, dos de ellos violaciones de una ley federal contra el soborno y otro cargo de defraudar a los EE UU y de violar la Ley de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos.

Oposición de los fiscales

El acuerdo ya había sido criticado antes de su revelación por parte de los demócratas en el Congreso americano, que pedían que Purdue y los propietarios de la familia Sackler enfrentaran consecuencias más graves por sus supuestos roles en la crisis sanitaria.

Mientras tanto, decenas de fiscales generales estatales se oponen a un plan que esencialmente pondría a los litigantes a merced de una nueva empresa que continúe vendiendo OxyContin.

Purdue obtuvo más de 30.000 millones en ingresos por ventas de OxyContin a lo largo de los años, enriqueciendo a los miembros de la familia Sackler, mientras canalizaba sobornos ilegales a médicos y farmacias, según la Justicia del país.

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