Perder la batalla judicial por los dividendos de fondos extranjeros costará 600 millones a Hacienda

El Supremo dio la razón a BlackRock, Norges o Vanguard y estableció que los fondos extranjeros no deben sufrir retenciones por lo que el Estado les compensará en 2021

Retenciones dividendos
Sede de BlackRock.

El plan presupuestario remitido este jueves por el Gobierno a la Comisión Europea no solo da una foto actualizada del impacto de la crisis del coronavirus en España o de los planes del Ejecutivo para 2021, sino que también revela el impacto de algún revés judicial sufrido por el Ministerio de Hacienda.

En concreto, el documento recoge que “las devoluciones por sentencia de las retenciones pagados por fondos de inversión no comunitarios” supondrá un menoscabo de 600 millones de euros en la recaudación del impuesto sobre la Renta de los no residentes.

Aunque no ofrece más detalles, el apunte corresponde a las sentencias en contra del Gobierno que emitieron el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional durante los últimos años, como avanzó este diario en julio de 2019, a favor de varias gestoras de fondos de inversión, planes de pensiones y sicavs.

El alto tribunal español dio la razón a algunos de los mayores gigantes del mundo de la inversión internacional, incluyendo a las gestoras BlackRock, Vanguard o Norges, entre otras, concluyendo que la Agencia Tributaria aplicó indebidamente retenciones a los dividendos que cobraban sus vehículos de inversión con sede fuera de España.

Unos montos reclamados por estas firmas que el fisco se negaba a devolver y que terminarán costando al Estado seis centenares de millones de euros durante el próximo ejercicio, una cifra que prácticamente duplica los ingresos adicionales previstos por el incremento del IVA de las bebidas azucaradas y edulcoradas del 10% al 21%. Una de las grandes novedades del plan fiscal del Ejecutivo con la que se aspira a ingresar 340 millones el año que viene.

Los fondos de inversión, así como los planes de pensiones, cuentan con una tributación del 1% en el Impuesto de Sociedades, una fiscalidad especialmente ventajosa debido a su naturaleza de vehículos de inversión colectiva.

Los fondos con sede en el extranjero, sin embargo, venían sufriendo una retención a cargo del impuesto de la renta de los no residentes, por la que luego exigían a Hacienda una devolución que les había sido negada hasta la decisión judicial.

El criterio del Supremo, sin embargo, llevó al Ministerio de Hacienda a modificar el regalmento del impuesto de la renta de los no residentes en octubre del año pasado a fin de que los fondos y planes de otros países de la UE pudiesen evitar la retención.

A partir de ahí, sin embargo, quedaba pendiente la devolución de las retenciones aplicadas durante los últimos años que habían sido reclamadas judicialmente y por las que el Estado acabará pagando 600 millones de euros a algunas de las mayores firmas de inversión del planeta.

Normas
Entra en El País para participar