Los planes verdes de las petroleras no tienen por qué inflar una burbuja

Para satisfacer la necesidad de renovables prevista para 2050, la capacidad instalada debe crecer un 11% anual

Parque eólico en Mouchamps (Francia).
Parque eólico en Mouchamps (Francia). reuters

Las grandes petroleras tienen algunas grandes cifras para respaldar sus objetivos en las energías renovables. La empresa francesa Total tiene como meta 35 gigavatios (GW) de capacidad eólica y solar para 2025, tras los 20 GW anunciados recientemente por BP. Con estos acaudalados intrusos dedicándose cada vez más a los proyectos ecológicos, la cuestión es si hay suficientes parques eólicos y solares para todos, y a qué precio.

Las cifras iniciales dan algunos motivos de preocupación. Las empresas de servicios públicos como Enel, EDP e Iberdrola tienen 200 gigavatios de turbinas eólicas y paneles solares, contra los 14 GW de las grandes petroleras.

Pero eso cambiará rápidamente, con BP y Total prometiendo gastar 5.000 millones de dólares al año entre ambas en energía renovable durante los próximos cinco años. Royal Dutch Shell aún no lo ha dicho, pero podría al menos igualar los 3.000 millones de dólares anuales de BP.
Como los bancos prestarán hasta el 70% del valor de un proyecto, los compromisos de las tres grandes empresas de tal vez 40.000 millones de dólares en cinco años podrían desencadenar 133.000 millones en nuevas inversiones.

Una burbuja es posible. Los proyectos eólicos marinos (offshore) pueden tardar años en planearse y aun así fracasan. Los inminentes objetivos ecológicos pueden obligar a BP y a Total a pagar grandes cantidades por la compra de proyectos preexistentes, al tiempo que compiten con inversores del sector de las infraestructuras con menos posibilidades de obtener beneficios. BP pagó el mes pasado unos impactantes 3.000 millones de dólares por gigavatio por una participación en una empresa de energía eólica marina de Equinor.

Las grandes petroleras tienen formas de manejar el cuello de botella. BP solo tiene que firmar sus 20 GW de proyectos antes de 2025 en lugar de tenerlos ya en marcha, lo que le da cierto margen de maniobra. También podrían invertir fuertemente en energía solar, que es más rápida de escalar que la eólica marina.

La mayor válvula de escape es la gran cantidad de energía verde necesaria para descarbonizar el mundo para 2050. El planeta necesitaría 31.000 gigavatios de energía eólica y solar para entonces, según la Comisión de Transición Energética.

Para lograrlo, la capacidad instalada mundial, de 1.400 GW en 2020, tendría que crecer casi un 11% al año, lo que equivale a un aumento medio de 1.000 GW, con un coste de 1 billón de dólares al año, según nuestras estimaciones. A menos que el mundo se quede a kilómetros de distancia de eso, las promesas de las grandes petroleras parecen bastante insignificantes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías