Hacia la sostenibilidad y más allá

Grenergy, que debutó el 16 de diciembre de 2019 en el mercado continuo, presenta su primer informe integrado

Parque fotovoltaico de El Olivo, de Grenergy, en la región chilena de Coquimbo.
Parque fotovoltaico de El Olivo, de Grenergy, en la región chilena de Coquimbo.

El ADN de Grenergy es verde. La compañía española tiene un impacto beneficioso intrínseco sobre el medioambiente pues produce energía de origen renovable solar fotovoltaica y eólica. Asentada sobre estos pilares de sostenibilidad, Grenergy está dando pasos más allá como empresa socialmente responsable, incidiendo sobre criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG).

Así se refleja en el informe de sostenibilidad que acaba de publicar, y que ha supevisado EY, teniendo en cuenta las recomendaciones del Task-force on Climate-related Financial Disclosure (Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con el Clima, TCFD por sus siglas en inglés), así como lo establecido en estándares internacionales de reporting de sostenibilidad como Global Reporting Initiative (estándares GRI).

“Somos una empresa renovable, se nos considera ya verde y bien posicionada a nivel de sostenibilidad. Pero la realidad no es solo sostenibilidad y medioambiente, luego está cómo trates a tus empleados, la relación con las comunidades donde te asientas, los proveedores…”, señala Daniel Lozano, director de relaciones con inversores y comunicación. Grenergy, además de en España, donde tiene su sede social, está presente en Argentina, Chile, Colombia, México y Perú.

El consejo de administración tiene 6 consejeros, de los cuales 2 son mujeres

La compañía despliega su actividad a través del desarrollo, la estructuración financiera, la construcción, la generación de energía, y la operación y mantenimiento de plantas tanto para sus propias operaciones como su venta a terceros. Para ello necesita contar con espacios de una gran extensión. “Un megavatio solar sería como dos hectáreas, ahora vamos a construir una planta de 200 megavatios en Cuenca, eso son casi 400 hectáreas de tamaño”, ilustra Lozano. Por ello en el proceso de elección de los terrenos la compañía observa un especial cuidado. Se tienen en cuenta tanto factores ambientales, cómo se afecta a la flora, la fauna o la orografía del terreno, como sociales, las consecuencias para la población cercana.

Quillagua

El directivo pone como ejemplo México, “donde se construye un proyecto de 35 MW, hubo que trasladar unos cactus locales a otra zona que beneficiaría a la fauna, para que no pare el desarrollo económico, pero sin destruir el entorno”.

Otro ejemplo es la intervención en la localidad chilena de Quillagua, “donde acabamos de conectar nuestro mayor parque solar, de 103 MW”. Se trata de un pueblecito de 150 habitantes enclavado en el desierto de Atacama. Es considerado el pueblo más seco del mundo, lleva 25 años sin llover allí. Reciben electricidad y agua apenas unas horas al día. “Vamos a proporcionar electricidad 24 horas y estamos ayudando para que una desalinizadora produzca agua y tengan agua potable durante todo el día. También hemos ayudado al ayuntamiento para que tengan un museo local y desarrollen una ruta turístico-arqueológica para que puedan atraer turismo”, cuenta Lozano.

Una de las prioridades de Grenergy, según se destaca en el informe, son los empleados, por lo que ha promovido, desde su fundación en 2007, una política interna de gestión de personas que prioriza los intereses de los empleados, su desarrollo profesional, su seguridad y su satisfacción. El rápido crecimiento que está experimentado la compañía, que la ha llevado de cotizar en el MAB, desde 2015, a dar el salto al mercado continuo, el 16 de diciembre de 2019, ha implicado asimismo un notable incremento de la plantilla. El año pasado se incorporaron 89 trabajadores, por lo que el número total se situó en 142 a cierre de ejercicio, de los que el 84% son empleados locales.

El año pasado se incorporaron 89 trabajadores, por lo que el número total es de 142

“Tenemos dos tipos de perfil, uno más de estructura, que son ingenieros, economistas, perfiles altos. Y la otra mitad son perfiles más de campo, que lo centramos en la parte de operación y mantenimiento en las plantas que construimos”, explica el ejecutivo de Grenergy. La plantilla es joven, solo 38 empleados superan el umbral de los 40 años. Y la componen 35 mujeres y 107 hombres. 95 tienen contrato indefinido. Y la compañía ha impartido cursos de formación que han supuesto un total de 406 horas.

Grenergy también incide en el fortalecimiento del desarrollo local por lo que, en la medida de lo posible, los servicios con los que cuenta son realizados por empresas provenientes de las comunidades locales. Durante 2019, distribuyó más de 31 millones de euros a las comunidades locales a través de la subcontratación.

Los órganos de gobierno de Grenergy han sido adaptados en el último año a su condición de sociedad cotizada. David Ruiz de Andrés, su presidente, es el mayor accionista al poseer a través de Daruan Group Holding el 68% de capital de la empresa, mientras que otros miembros del consejo poseen en conjunto el 1%; el resto es capital flotante. El consejo de administración está compuesto por seis miembros, de los cuales dos son mujeres, lo que representa el 33%. Asimismo, el número de consejeros independientes representa el 50% del total.

Análisis de materialidad

El informe de sostenibilidad de Grenergy ha ido de la mano de un análisis de materialidad dentro de la empresa, para el que se consultaron fuentes externas de estándares de reporte no financiero, competidores, actores de la comunidad inversora, prescriptores y los factores de riesgo país y riesgo sector. Y este ha dado como resultado la identificación de 21 temas de importancia crítica para la compañía y sus grupos de interés alrededor de los cuales está construido el informe.

“A la par que este primer informe, lo importante es que se ha aprobado una política de ASG y esta indica que tiene que haber un comité de dirección que implemente un plan a tres años, que también hemos diseñado, para mejorar todas las áreas de la parte ambiental, social y gobierno corporativo. Y esta es la clave realmente del informe”, destaca Daniel Lozano.

“Lo que creo que es importante es que todas las empresas, especialmente las cotizadas, sean capaces de analizarse y ponerse objetivos en un periodo de tiempo para mejorar todos los procedimientos, procesos, control de riesgos, oportunidades, medioambiente, y la parte de gobierno corporativo que también es clave”.

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