La lúgubre cosecha de las M&A de Bayer acerca una disgregación

Con todas sus unidades de capa caída, la lógica de mantener unido el negocio cada vez es más escasa

Werner Baumann, CEOde Bayer.
Werner Baumann, CEOde Bayer. REUTERS

La negación puede hacer que las decisiones difíciles sean más dolorosas. Ese parece ser el problema que enfrenta el consejero delegado de Bayer, Werner Baumann, cuya compañía está perdiendo este jueves el 10% de su valor después de advertir del estancamiento de las ventas el próximo año. Con todas sus unidades fallando, la lógica de mantener unido el negocio de 47.000 millones de euros, que abarca desde medicamentos hasta semillas, se está volviendo más difícil de justificar.

Bayer tiene otra razón para lamentar su adquisición de Monsanto. La compra por 66.000 millones de dólares del fabricante de Roundup en 2016 desató una ola de demandas de clientes que afirmaban que el herbicida les causaba cáncer.

En junio, Baumann aceptó pagar cerca de 11.000 millones de dólares para zanjar el caso a pesar de que sigue afirmando que el producto es perfectamente seguro. El miércoles, Bayer dijo que la pandemia tuvo un impacto peor de lo esperado en la división de ciencia de cultivos adquirida a Monsanto.

Las noticias cogieron a los inversores con la guardia baja. Aunque no se puede evitar el impacto de la pandemia, el mayor problema es que la posición dominante de Bayer en el mercado de la soja, de 4.000 millones de dólares, está amenazada. Su rival Corteva espera representar el 20% de la cosecha de Estados Unidos en 2020, el primer año en que su nueva semilla ha estado ampliamente disponible.

La de ciencia de los cultivos no es la única unidad de Bayer que necesita cuidados. Su negocio de consumo, que incluye las marcas para la acidez de estómago Rennie y para la alergia Claritin, puede estar cada vez más presionada por los minoristas online, y sus rivales GlaxoSmithKline y Pfizer están fusionando sus divisiones.

Vender el negocio de consumo a, por ejemplo, Reckitt Benckiser es una opción. El negocio farmacéutico se enfrenta a un acantilado de patentes, cuando el fármaco anticoagulante Xarelto pierda la exclusividad. Necesita invertir más y comprar nuevos medicamentos.

Baumann se ha comprometido a reducir los costes y vender algunos activos. Sin embargo, los últimos problemas muestran que mantener su negocio junto tiene pocos beneficios obvios. Y los argumentos económicos para una disgregación son convincentes. Los analistas de Bernstein calculaban en un informe de julio que las acciones de Bayer podrían valer 93 euros si sus diferentes unidades se separaran y se vendieran o cotizaran en Bolsa, más del 90% por encima del nivel actual.

El miércoles, Baumann se negó a discutir una fragmentación. Sin embargo, es probable que los inversores, cansados de su pobre rendimiento, aumenten los llamamientos a tomar medidas drásticas.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías