Los vetos a Huawei dan pocos dividendos a Ericsson y Nokia

Las prohibiciones británica y francesa no se aplicarán del todo hasta dentro de siete años

El presidente rotatorio de Huawei, Guo Ping, en Shanghái, el 23 de septiembre.
El presidente rotatorio de Huawei, Guo Ping, en Shanghái, el 23 de septiembre. REUTERS

Ericsson y Nokia deberían beneficiarse de la campaña encabezada por Estados Unidos para prohibir a Huawei Technologies en las redes móviles occidentales. El tamaño y el momento del posible dividendo no está tan claro. Hasta ahora, los esfuerzos del fabricante chino de equipos de telecomunicaciones se han limitado en gran medida al lento mercado europeo de equipos de 5G.

A primera vista, las maniobras contra Huawei, que según Washington podrían ser un conducto para el espionaje chino, han producido resultados contundentes. Gran Bretaña anunció una prohibición en julio, seguida rápidamente por Francia. Alemania está sopesando sus opciones. Si Berlín también excluye los productos de la empresa de Shenzhen, Ericsson y Nokia tendrán en la práctica un duopolio en tres de las siete principales economías del mundo.

Sin embargo, una inspección más detallada revela varias razones para la cautela. En primer lugar, no hay cambios en la posición de Huawei en Estados Unidos, donde ya está prohibida, y en China, donde ya domina. Segundo, las prohibiciones británicas y francesas no se aplicarán completamente hasta dentro de siete años. Para entonces, las nuevas tecnologías pueden haber erosionado el liderazgo del trío. Y tercero, la inversión europea en 5G sigue siendo pequeña, en parte porque el alboroto geopolítico ha llevado a las operadoras a frenar el gasto.

El desembolso anual de Europa en equipos 5G puede llegar a unos 3.300 millones de dólares al año en 2023, según la consultora Dell’Oro, desde menos de 500 millones de dólares el año pasado. Si Nokia y Ericsson dividen eso por dos, cada una de ellas debería obtener 550 millones de dólares de ingresos adicionales para 2023, según nuestros cálculos.

Asumiendo que la mejora en el poder de fijación de precios eleva los márgenes de ebitda de Ericsson al 17%, desde el actual 13%, eso son 90 millones de dólares de ebitda extra. El capital y la deuda de la compañía sueca están valorados actualmente en 8 veces el ebitda esperado para 2023. Con ese múltiplo, el dividendo de Huawei equivale a solo 770 millones de dólares de valor actual adicional, o apenas el 2% de su valor empresarial, 33.000 millones de dólares.

Hay otros factores que podrían apoyar las valoraciones de ambas empresas en el mercado de Bolsa. La posibilidad de que un grupo tecnológico de EE UU pueda caer en picado puede ayudar a explicar la subida del 18% en el precio de las acciones de Ericsson este año. Pero para que el par obtenga un mayor dividendo del 5G, Huawei tendrá que sufrir más daño. India probablemente se dirige hacia una prohibición. Y las restricciones de Washington sobre el acceso de Huawei a los microchips diseñados en EE UU también podrían hacer que los clientes de Asia o África se desconecten. Hasta entonces, sin embargo, Nokia y Ericsson están fijándose en cosechas sorprendentemente escasas y distantes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías