Sánchez y Ayuso crean un grupo de trabajo para coordinar la respuesta a la pandemia

Se evaluará semanlamente la situación de la comunidad y eventuales nuevas medidas

El estreno de las nuevas restricciones a la movilidad impuestas en casi cuatro decenas de áreas sanitarias de la comunidad de Madrid ha coincidido con la reunión mantenida este lunes entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con el objetivo de coordinar medidas que frenen el alza de contagios por Covid-19 en esta autonomía. Fuentes oficiales avanzan que ambas partes han alcanzado un acuerdo apenas 45 minutos después de arrancar el encuentro, iniciado a las 12:00 en la sede del Gobierno regional en la Puerta del Sol.

El pacto, que será detallado por Sánchez y Ayuso en una rueda de prensa conjunta posterior a la cita, pasa por la creación de un "espacio para la cooperación" que, mediante un grupo de trabajo que se reunirá semanalmente, evaluará la situación de los contagios en la región y decidirá qué nuevas medidas tomar.

El sentido del acuerdo no recoge, al parecer, una petición de estado de alarma por parte de la comunidad, como sugirió Sánchez que deben hacer las regiones en situaciones especialmente graves y descarta solicitar Ayuso. El nuevo espacio de colaboración, sin embargo, podría permitir acelerar este trámite si la pandemia sigue descontrolada.

Este Grupo COVID-19 estará formado por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, la ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, el vicepresidente y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, y el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero.

Este nuevo grupo de cooperación contará con un portavoz técnico sanitario para atender las demandas informativas de la sociedad y estará formado por dos estructuras llamadas Unidades de Apoyo, centradas en dos ámbitos: unidad territorial y unidad técnica, de las que recibirán ideas y a las que encargarán proyectos para su desarrollo, según ha informado el Gobierno de España.

La Unidad territorial estará compuesta por el consejero de Vivienda y Administración Local de la Comunidad de Madrid, David Pérez García, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, la secretaria general de Coordinación Territorial y el presidente de la Federación Madrileña de Municipios.

La Unidad técnica la compondrán el consejero de Justicia, Interior y Víctimas de la Comunidad de Madrid, el consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, el delegado del Gobierno en Madrid, la secretaria general de Transportes del Gobierno de España, un representante de la Unidad Militar de Emergencias (UME), un representante de la Policía Nacional, un representante de la Guardia Civil, el director del SUMMA-112 y el director del SAMUR.

En rueda de prensa, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, después de insistir en que el Gobierno de España y el de la Comunidad de Madrid, están en una guerra “epidemiológica” y no “ideológica”, ha comentado que el grupo es de cooperación, no de jerarquía. “No estamos aquí para suplantar una comunidad que tiene sus competencias absolutamente reconocidas”. “Venimos a ayudar a los madrileños y a la Comunidad de Madrid”. Sánchez ha avisado, además, de que “debemos estar listos para contemplar otros escenarios si fuera preciso”.

 Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, pidió colaboración a los vecinos de las zonas afectadas por las nuevas restricciones en vigor, ha recalcado la importancia de la cooperación entre ambas instituciones y ha enumerado acciones de su Gobierno en los primeros días de la pandemia. También ha criticado el sistema autonómico de sanidad y ha señalado la falta de médicos a la que se enfrenta.

“No puede ser que se cierre un bar en Carabanchel a las 22.00 y, mientras, el dueño no vea cumplidas las normas en Chamberí”. Toda la Comunidad debe cumplir con las medidas establecidas. Según la presidenta regional, el problema de la atención primaria es de todo el país, no sólo de Madrid. Ayuso ha insistido en la idea de que se ha de aprender a convivir con el virus para evitar el confinamiento general.

Sánchez aclaró que no ha ofrecido hoy el estado de alarma a la Comunidad de Madrid, sino que es algo ya puesto a disposición de todas las comunidades. El presidente del Gobierno ha mantenido que hay otras vías de control de la pandemia que también pueden ser útiles. A la pregunta sobre qué se ha hecho mal en España, el jefe del Ejecutivo, perseveró en la importancia del acuerdo al que se ha llegado y recordó que la curva está subiendo también en otros países, además de que hay grandes diferencias entre la primera y la segunda ola de la pandemia y que ahora se detectan más contagios y más asintomáticos. Mientras, Ayuso ha respondido que en el exceso de confianza está la razón de la segunda subida de la curva.

Las nuevas restricciones

De momento, la Comunidad de Madrid limita desde este lunes la movilidad en 37 áreas sanitarias con altas tasas de contagio por coronavirus, la mayoría situadas al sur y cuyos habitantes sólo podrán desplazarse para actividades imprescindibles, como ir a trabajar, acudir la universidad o cuidar a un mayor. Las medidas llegan después de semanas de tormenta política durante las que el virus se ha descontrolado: la región acapara un tercio de los nuevos contagios y la presión sobre los hospitales es creciente, con la atención primaria desbordada en muchas áreas..

Las restricciones aplicadas por la comunidad han entrado en vigor esta medianoche y afectan a 850.000 madrileños, el 13% de los habitantes de la región. Los aforos en espacios cerrados será del 50 %, se cerrarán parques y jardines y se hará un millón de test de antígenos rápidos. Más de doscientos policías locales harán controles aleatorios en las calles o salidas de metro de estas zonas, para garantizar que no se realizan desplazamientos innecesarios, aunque no será hasta 48 horas después cuando empezarán a multar a los infractores. Miles de vecinos de los barrios afectados salieron a la calle este domingo para protestar contra estas medidas, que consideran "segregatorias".

Las 26 áreas sanitarias de la capital están en los distritos de Carabanchel, Usera, Villaverde, Villa de Vallecas, Puente de Vallecas y Ciudad Lineal, y 11 en las localidades de Fuenlabrada, Humanes, Moraleja de Enmedio, Parla, Getafe, San Sebastián de los Reyes y Alcobendas. Las medidas tendrán una vigencia de 14 días, que se podrán prorrogar si así lo requiere la situación epidemiológica. Además, en toda la comunidad se restringen las reuniones sociales a un máximo de seis personas.

Para las 37 zonas afectadas se restringe la entrada y salida excepto por motivos laborales, médicos, acceso a centros educativos, regresar a la zona residencial, cuidado de personas mayores, menores o dependientes, acceso a entidades bancarias o de seguros, legales o administrativas, acudir a exámenes y cualquier otra necesidad prioritaria, urgente o de fuerza mayor.

Los residentes en dichas zonas podrán desplazarse por la vía pública dentro del perímetro acotado, aunque se recomienda evitar desplazamientos y actividades "innecesarias". Estarán cerrados parques y jardines. Asimismo, los comercios tendrán limitado el aforo al 50 % y cerrarán a las 22.00 horas, salvo las farmacias, centros médicos, veterinarios, gasolineras y otros establecimientos considerados "esenciales". En hostelería se elimina el consumo en barra y se limita el aforo a un 50%. Sólo podrá haber 6 comensales por mesa. También tendrán que cerrar a las 22.00 horas.

En centros de enseñanza no reglados (academias, autoescuelas...) se reduce el aforo máximo al 50% y se limitan los grupos a seis personas, al igual que en las instalaciones deportivas, tanto al aire libre como cubiertas, reducen el aforo al 50 %, y los grupos serán de no más de 6 personas. El aforo de los lugares de culto se reduce a un 33 % de la capacidad máxima. Los velatorios tendrán la asistencia limitada a 15 personas al aire libre y 10 en lugares cerrados.

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