PharmaMar, dosis de salud y volatilidad para el Ibex

La compañía, que se estrena el lunes en el selectivo, sigue sujeta a fuertes oscilaciones aunque ha entrado en beneficios y asegura preparar un fármaco para tratar el Covid-19

PharmaMar pulsa en la foto

La antigua Zeltia regresa al Ibex el próximo lunes. Han pasado más de 15 años desde que el comité técnico del índice decidiera en una revisión ordinaria su expulsión para dar entrada a otra compañía: Mediaset. La vuelta al selectivo de la biofarmacéutica se produce con otro nombre, PharmaMar, y con un negocio centrado en la investigación oncológica.

En el mercado quedan residuos del antiguo valor, como la expectación que levanta en los pequeños inversores y un alto componente especulativo; históricamente se la ha considerado como uno de los chicharros de la Bolsa española. Este año destaca con una revalorización del 140% que se eleva al 340% en los últimos 12 meses. Desde que alcanzará máximos en julio ha corregido el 20%.

“Es un tipo de acción no apta para todos los perfiles. Registra movimientos muy fuertes”, comenta Javier Molina, portavoz de eToro en España. Pero PharmaMar también va a aportar cosas nuevas en su vuelta. “La aparición de Vanguard y BlackRock como accionistas da mayor estabilidad a la acción; son gestoras de inversión pasiva, que buscan replicar índices o sectores, y PharmaMar va a entrar en el Ibex”, añade Molina.

Vanguard tiene una participación del 2,25% y BlackRock, del 1,40%. Como posiciones destacadas también aparecen Norges Bank, con un 1,31% y UBS con el 0,61%. “El impacto de los cambios en el Ibex será negativo para Ence y positivo para PharmaMar, dado que los fondos indexados venderán sus posiciones en la compañía saliente y comprarán en la entrante”, explica Bankinter. No obstante, la firma ha bajado la recomendación de PharmaMar de comprar a neutral al considerar que “el potencial está agotado”.

Javier Molina opina que es igualmente relevante que el presidente, José María Fernández, y su mujer, Montserrat Andrade, sigan siendo los principales accionistas con un 16% del capital. La hija de Amancio Ortega, presidente de Inditex, Sandra Ortega, cuenta con un 5%. “Es importante que la gestión esté alineada con los intereses de la compañía” dice el experto de eToro, que reconoce que aunque “lo está haciendo bien, a nivel de precio ya ha conseguido bastante”.

Otro de los activos de la biofarmacéutica es su implicación en la lucha contra el coronavirus. Aplidin, un fármaco indicado para un tipo de cáncer de médula ósea y pero por ahora solo autorizado en Australia, está siendo probado en 10 hospitales españoles. Según la propia PharmaMar “ha mostrado ser hasta 2.800 veces más potente que Remdesivir”, el único tratamiento que se utiliza en los pacientes más graves. Está previsto que el próximo mes se presenten resultados de Aplidin.

PharmaMar obtuvo un beneficio de 114 millones en el primer semestre, frente a las pérdidas de 21 millones del mismo periodo del año anterior. Los ingresos aumentaron un 300%, gracias a las ventas de Yondelis (medicamento para el sarcoma de tejido blando), los test de diagnóstico de coronavirus y, sobre todo, las licencias de lurbinectedina (para un tipo de cáncer de pulmón) para su comercialización en Estados Unidos. El 21% de los ingresos del grupo proceden de España, el 67% de otros países europeos y un 12% del resto del mundo.

Tras presentar las cuentas, Axesor elevó la calificación crediticia a largo plazo de B+ a BB-, con perspectiva positiva.

Biosanitarias en el índice y mimos al accionista

Representación. Las compañías relacionadas con la salud son una de las grandes apuestas de los inversores para este año. Con la entrada de PharmaMar en el Ibex, más la presencia de Almirall y Grifols, el sector biofarmacéutico está más representando que nunca. Entre las tres tendrán un peso superior al 3%. PharmaMar abandonó el Ibex el 3 de enero de 2005 con una capitalización de 1.057 millones de euros. Más de 15 años después, su valor en Bolsa se ha incrementado hasta los 1.900 millones, superior al de Almirall.

Dividendo. En un momento donde algunas compañías han decidido eliminar el dividendo por la crisis, la entidad presidida por José María Fernández ha pagado la primera retribución de la historia a sus accionistas. Se hizo efectivo el pasado 30 de junio y se abonó 0,04 euros brutos por título. El desembolso total ha sido de 8,9 millones de euros.

‘Contrasplit’. La compañía realizó un contrasplit en la proporción de una acción nueva por cada 12 antiguas. Javier Molina, de eToro, considera que esta operación se ha podido hacer “para dar una imagen seria” a la empresa.

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