Banca

La nueva entidad aplaza el ajuste de plantilla hasta que se complete la fusión

Dice que se analizarán los solapamientos y duplicidades tras la fusión

Sede operativa de CaixaBank en Barcelona.
Sede operativa de CaixaBank en Barcelona.

CaixaBank y Bankia aseguraron este viernes que el ajuste de plantilla que será necesario acometer tras la fusión aún no está decidido. Aunque del proyecto de fusión se deduce con claridad que habrá una reducción de empleo, en el documento que elevaron a la CNMV se asegura que a esta fecha no se “ha tomado ninguna decisión” al respecto.

Las sinergias de costes anuales de 770 millones de euros previstas en la fusión provendrán principalmente del cierre de oficinas y de la reducción de plantilla tanto en las sucursales como en los servicios centrales. Se calcula que el ajuste puede llegar a ser de hasta 8.000 empleos, aunque de momento hay estimaciones de analistas y de sindicatos más que cifras encima de la mesa.

El proyecto de fusión, en el apartado sobre las posibles repercusiones de la operación en el empleo, dice lo siguiente: “Tras la ejecución de la fusión, la entidad combinada completará el análisis de los solapamientos, duplicidades y economías de escala derivadas del proceso, sin que a esta fecha se haya tomado ninguna decisión en relación con las medidas de índole laboral que será necesario adoptar para proceder a la integración de las plantillas como consecuencia de la fusión”.

Y añade: “En todo caso, la integración de las plantillas se llevará a cabo respetando los procedimientos legalmente previstos en cada caso y, especialmente, lo relativo a los derechos de información y consulta de los representantes de los trabajadores, manteniéndose con estos las correspondientes reuniones y negociaciones que permitan desarrollar la referida integración de las plantillas con el mayor acuerdo posible entre las partes”.

Por otra parte, como consecuencia de la fusión, CaixaBank se subrogará en los derechos y obligaciones laborales de los empleados de Bankia.

Condiciones laborales

Pese a que aún no hay cifras oficiales sobre los despidos que se van a efectuar, los sindicatos empezaron este viernes a calentar motores. CC OO reclamó que las salidas de empleados que se lleven a cabo debido a la fusión entre CaixaBank y Bankia sean todas voluntarias y que se mejoren las condiciones salariales y laborales de la plantilla, al tiempo que prevé una “dura negociación”.

Tras el aval dado el jueves a la fusión de las dos entidades bancarias por sus respectivos consejos de administración, una de las principales incógnitas que queda por desvelar es la dimensión de un ajuste laboral que se da por hecho. En un comunicado, CC OO recordó que la ley otorga a los sindicatos capacidad de negociación para regular cómo se realizará la fusión en el ámbito laboral y augura unas conversaciones “complicadas”. En esta línea, se ha planteado como objetivos que se den garantías de empleo, que las salidas sean voluntarias y que se preserven y mejoren las condiciones salariales y laborales. “CC OO sabrá estar a la altura de las circunstancias en este momento histórico, ya que el futuro de todos los empleados está en juego”, señaló.

CaixaBank y Bankia suman juntas ahora algo más de 51.000 empleados, 35.500 de la primera y 15.800 de la segunda. La entidad que surgirá tras la fusión de Bankia y CaixaBank tendrá la mayor cuota de mercado de oficinas en 13 de las 18 comunidades autónomas de España. De esta forma, según un estudio elaborado por Credit Suisse, será el banco con mayor presencia en Navarra (49% de la cuota), Canarias (47%), Baleares (47%), Murcia (45%), Comunidad Valenciana (39%), Madrid (39%), Cataluña (37%), Andalucía (35%), La Rioja (30%), Castilla y León (26%), Castilla-La Mancha (26%) y Euskadi (18%). También será el banco líder en las dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla (34%).

Normas
Entra en El País para participar