SoftBank muestra sus verdaderas intenciones comprando 'big tech'

Si Masayoshi Son buscaba un valor tecnológico barato, su propia empresa habría sido la mejor opción

Masayoshi Son, fundador de SoftBank.
Masayoshi Son, fundador de SoftBank. REUTERS

Como un jugador inquieto fuera del casino, el fundador de SoftBank, Masayoshi Son, simplemente no puede resistirse a un alboroto. Un mes después de revelar planes para crear un fondo para manejar exceso de efectivo corporativo, el conglomerado japonés ha comprado al menos 30.000 millones de dólares de exposición a acciones de tecnológicas cotizadas en la Bolsa de Estados Unidos, con 4.000 millones de dólares en opciones call. La inversión revela las verdaderas intenciones de SoftBank.

El uso de derivados no impidió que Son fuera etiquetado como una ballena. En términos de inversión, significa que no puede evitar mover el mercado. En el lenguaje del juego, indica las altas apuestas que hay en disputa.

Las operaciones, de alguna manera, se hacen eco de las de venture capital realizadas por el fondo Vision Fund de SoftBank. Aunque la mayoría eran nominalmente pequeñas comparadas con los 100.000 millones de dólares de potencia de fuego del fondo, eran lo suficientemente grandes como para alterar la dinámica de la recaudación de fondos para startups.

No está claro si se obtendrá algún beneficio financiero de las operaciones. Una fuerte caída de las acciones tecnológicas de EE UU borró el 10% del Nasdaq Composite Index durante dos días la semana pasada. Las acciones de SoftBank cayeron un 8% después de los artículos del fin de semana del Financial Times y el Wall Street Journal sobre las actividades de SoftBank.

La cuestión no es si las opciones terminan siendo rentables o no. Los inversores de SoftBank pueden encontrar su propia exposición apalancada a las acciones de tecnológicas de Estados Unidos cotizadas en Bolsa sin la ayuda de Son. La opacidad de las operaciones también es preocupante. Y que el fondo mezcle el dinero de Son con el de la compañía, y que dirija las operaciones según las informaciones de los medios, es un fuerte recordatorio de los problemas de gobernanza de SoftBank, que pesan sobre la valoración.

La reacción del mercado sugiere que los accionistas de SoftBank estaban adormecidos por una falsa sensación de seguridad sobre la dirección de la empresa. El precio de las acciones se había duplicado con creces en los últimos seis meses, después de que la presión del fondo de cobertura Elliott Management ayudara a poner en marcha un programa de desinversión que ya ha superado su objetivo de 41.000 millones de dólares. Su descuento sobre el valor neto de los activos (una métrica que Son destaca habitualmente) se había reducido al 45% en su última presentación de resultados en agosto, desde el 63% de finales de marzo. Si buscaba un valor tecnológico barato, comprar más SoftBank podría haber sido la mejor apuesta.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías