Tribuna

Una integración que puede garantizar la viabilidad futura de la entidad

El grupo resultante sería una importante palanca para la canalización de proyectos de inversión.

La posible fusión de CaixaBank y Bankia parece una operación muy interesante y oportuna si se desarrolla además con criterios laborales responsables, acordados y no traumáticos, que es el tipo de garantías que el sindicato va a exigir.

Desde el punto de vista financiero, y dada la situación de mercado, tipos de interés y avance de la digitalización, es una operación que tiene lógica empresarial.

Desde el punto de vista de la coyuntura generada por el Covid se anticipa y prepara para los impactos que puedan amenazar los balances ante una, esperemos que coyuntural, destrucción de tejido productivo.

Pero es también una operación de alcance en términos estratégicos de país. La entidad resultante tendría asegurada no sólo su viabilidad futura, sino que sería una importante palanca para la canalización de proyectos de inversión en un momento de Reconstrucción Económica. Seguiría siendo una gran empresa de Banca-Seguros; seguiría contando con una participación muy importante en empresas estratégicas de Energía, Comunicaciones, Aguas, infraestructuras, sectores que están llamados a jugar un papel muy importante en los desarrollos de una economía verde y digital.

No se puede minusvalorar la participación minoritaria del Estado en su capital, más en momentos como los actuales; ni tampoco la vocación Social que pervive desde sus orígenes como Cajas de Ahorros.

Y desde un punto de vista sociopolítico, la combinación de un doble eje Cataluña-Madrid y corredor Mediterráneo, pues ambas sedes sociales se hallan en Valencia, unido a una presencia física en todo el territorio del Estado, hace que se pueda convertir en un factor económico-financiero de integración y cohesión territorial.

En suma, una operación que además podría preparar a la entidad resultante para abordar con garantías un proceso posterior de integración a escala de la Unión Bancaria Europea aún por configurar.

José María Martínez es secretario general de CC OO de servicios