Ant marca el camino parabancos y tecnológicas occidentales

Aunque tengan que colaborar con Apple o Facebook, los prestamistas podrán seguir haciendo negocio

Sede de Ant en Hangzhou (China).
Sede de Ant en Hangzhou (China). REUTERS

El folleto de la oferta pública de venta de Ant Group da a los ejecutivos de los bancos occidentales un vistazo a un posible futuro. No todo es malo.

El negocio crediticio del gigante chino consigue préstamos para consumidores y pequeñas empresas, y se los pasa a prestamistas convencionales. Es un gran negocio. El 30 de junio, Ant tenía 314.000 millones de dólares de deuda pendiente originada a través de su unidad CreditTech, casi toda ella suscrita por bancos y otros socios financieros.

El ascenso de Ant se vio facilitado por el ineficaz sistema bancario de China. Hay muchos prestatarios potenciales “no atendidos o mal atendidos”, como dice el folleto. Aun así, Ant proporciona una posible plantilla para la futura relación entre los bancos occidentales y las grandes tecnológicas.

Apple ya ofrece algo que se acerca: una tarjeta de crédito suscrita por Goldman Sachs. Cuando no se les ve, los banqueros muestran su preocupación por un futuro en el que tengan que contar con Amazon, Apple, Facebook o Alphabet. Estas empresas orientadas al consumidor podrían algún día convertirse en la principal forma de conseguir préstamos, cuentas de ahorro y otros productos bancarios.

La desventaja es clara para consejeros delegados como Jamie Dimon, de JP Morgan, y Jes Staley, de Barclays. Perderían la relación con el cliente y se convertirían en balances- commodities escondidos detrás de la aplicación de otro. Los lucrativos descubiertos podrían debilitarse, así como las oportunidades de venta cruzada, y tal vez los márgenes de intereses netos.

Sin embargo, el folleto de Ant sugiere que este modelo puede generar suficientes ingresos para mantener a todos contentos. En los 12 meses que terminaron en junio, los ingresos de la unidad intermediaria de Ant, CreditTech, equivalieron al 2,4% de los saldos pendientes al final del período.

Pero la tasa de interés anual bruta de los bancos parece estar alrededor de un satisfactorio 16%, según el 0,04% de interés diario de muchos de los consumidores prestatarios de Huabei, de Ant.
Por su relativamente pequeña comisión, Ant encuentra al prestatario, supervisa los pagos y se encarga del cobro. Eso podría resultar valioso para los bancos: los gastos de marketing y publicidad de Barclays fueron por sí solos el 3% de los ingresos brutos por intereses del año pasado.

Los prestamistas también pueden aprovechar los datos y los brillantes modelos de riesgo crediticio de Ant. Un reciente estudio del Banco de Pagos Internacionales observó que las técnicas de aprendizaje de máquinas de una gran fintech china predecía los incumplimientos mejor que los métodos tradicionales.

Dimon, Staley y demás sin duda lucharán por mantener el control sobre los clientes. Ant muestra que si fallan, al menos seguirán teniendo negocio.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías