Supervisión

La CNMV avisa de que Abengoa seguirá suspendida de negociación sine díe

El supervisor paralizó la cotización del grupo el 14 de julio y considera que áun no se dan las circunstancias para que vuelva a la Bolsa

Una planta solar de Abengoa.
Una planta solar de Abengoa.

Los negocios de Abengoa están en proceso de salvarse, a falta de que los acreedores financieros del grupo logren el quórum necesario el 11 de septiembre. Pero la empresa cotizada, Abengoa SA, ha quedado vacía de contenido, será una mera cáscara cargada de deudas que actualmente se encuentra en causa de disolución. Incluso ha presentado preconcurso de acreedores y no ha publicado sus cuentas de 2019. La CNMV avisó este martes en un comunicado de que estas circunstancias "siguen impidiendo que la negociación de sus acciones pueda tener lugar con normalidad".

El supervisor que preside Sebastián Albella recuerda que suspendió la negociación de Abengoa el 14 de julio, después de que llegaran rumores al mercado de un eventual acuerdo para el plan de rescate del grupo de ingeniería. La compañía anunció el salvamento de sus negocios el pasado 6 de agosto, mediante el traspaso de sus activos valiosos a una de las filiales, Abenewco 1, que pasará a ser la cabecera del grupo si todo sale bien. Pero la situación de la empresa cotizada es otra cuestión.

ABENGOA B 0,01 63,16%
ABENGOA 0,02 56,31%

Abengoa SA "se encuentra en situación de patrimonio negativo [388 millones de euros a cierre de 2019], y por lo tanto en causa de disolución" y para su supervivencia debe "alcanzar un acuerdo con los acreedores", señala el supervisor.  En todo caso, sería únicamente titular de una participación muy minoritaria en el negocio, del 2,7%. A imagen y semejanza de Pescanova, que sigue cotizando y cuyo único activo es un 1,6% del capital de Nueva Pescanova.

En un documento, Abengoa SA avisa de que, “para hacer frente a la situación, además de que se cierre la operación de financiación de Abenewco 1 (Nueva Abengoa, que agrupará el negocio) y los acuerdos con sus proveedores comerciales, es necesario que la deuda de Abengoa SA de 153 millones de euros se convierta en préstamos participativos con al menos el 96% de adhesiones”. Solo así podrá salvarse. El próximo 26 de agosto la compañía cotizada realizará una presentación en la que explicará su situación.

"La CNMV considera que las circunstancias que afectan a Abengoa SA. siguen impidiendo que la negociación de sus acciones pueda tener lugar con normalidad y de forma que los inversores puedan formarse un juicio fundado sobre su valor real y sobre las posibilidades de que la compañía supere la fase en que está inmersa", señala el supervisor.

"Los intereses a proteger en casos como este no son solo los de los accionistas actuales, que ven restringida temporalmente la posibilidad de vender sus acciones, sino también los de los inversores que pudiesen adquirir acciones en una situación informativa incompleta y extremadamente incierta", añade la nota de la CNMV.

"La CNMV sigue monitorizando la situación, en particular si la fase preconcursal en que se halla la compañía y en general el nivel de información sobre su situación, actividades y perspectivas permiten el levantamiento de la suspensión de negociación", concluye.

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