La lira turca se hunde y condena a la acción de BBVA a zona de mínimos

Turquía se convierte en uno de los emergentes más problemáticos. El banco central se resiste a subir tipos, presionado por Erdogan

lira turca pulsa en la foto

BBVA, con el turco Onur Genç al frente del negocio como consejero delegado, es uno de los pocos bancos internacionales que mantiene firme su apuesta por el convulso mercado financiero del Turquía. El banco obtuvo allí a cierre del segundo trimestre un beneficio de 266 millones de euros –el 5,5% menos interanual si se considera el efecto del tipo de cambio–, lo que supone el 21% de las ganancias del grupo. Su filial Garanti es así la segunda con más peso en la entidad, solo por detrás de México y lejos del 8% que aportó a resultados el negocio español.

La economía turca toca por tanto muy de lleno a BBVA, que además de lidiar con la arrolladora crisis global desatada por el coronavirus ve ahora cómo se agrava uno de los frentes más sensibles para el grupo. La lira turca sufrió una depreciación frente al euro en el primer semestre del 12,9% y ahonda estos días su caída, con nuevos mínimos históricos.

El descenso es resultado de una creciente desconfianza entre los inversores y del agravamiento de los males que ya desde hace tiempo atenazan a la economía del país, una elevada inflación y un banco central que ha perdido independencia ante las presiones del gobierno de Recep Tayyip Erdogan. Mientras la lira ha continuado cayendo con fuerza, los tipos de interés no han dejado de descender también: desde el 24% de principios de 2019 –nivel al que habían subido tras la crisis de la lira de hace ahora dos años– al 8,25% actual. Y el porcentaje de Bolsa en manos extranjeras está en mínimos, en el 12% frente al pico del 24%.

La actual crisis global está acentuando sin piedad las debilidades previas. Y si Turquía se está convirtiendo en uno de los mercados emergentes más problemáticos, la depreciación de la lira está agravando la mala trayectoria de BBVA en Bolsa, muy cerca de mínimos históricos. El valor, de hecho, ha regresado a niveles de 1995, acusa un retroceso del 50% en el año, y comparte con el conjunto de la banca las malas perspectivas de negocio: largo horizonte de tipos cero en la zona euro, elevada incertidumbre económica y fuertes provisiones con las que afrontar la previsible subida de la morosidad.

“La independencia del Banco Central de Turquía está en entredicho, es un factor a tener en cuenta a la hora de valorar a BBVA. La subida de tipos reforzaría a la lira pero es difícil. El Ejecutivo busca generar inflación y favorecer la exportación y la actividad”, explica Ángel Pérez, de Renta 4. Desde Goldman Sachs, donde reiteraron el consejo de compra para BBVA tras resultados, señalan como uno de los riesgos para el valor un incremento del riesgo geopolítico en Turquía o México. Y desde Bankinter, si bien aplauden el aumento del volumen de negocio de BBVA en Turquía, con un alza del 53% en empresas, también advierten del alza de la morosidad, del 7,02%, y del descenso en la cobertura, al 81,9%.

Mañana jueves se reúne el Banco Central del país y todas las previsiones apuntan a que los tipos se mantendrán en el 8,25% actual. Por el momento, la institución está tomando otras medidas menos contundentes para frenar la caída de la lira, como la anunciada ayer de reducir a la mitad los límites de los préstamos a la banca que concede en el mercado interbancario. El anuncio no logró detener el hundimiento de la divisa, que marcó un nuevo mínimo, en 8,8 unidades por euro.

Inflación y deuda

La salida de capitales que provoca la depreciación de la divisa se refleja en la peor percepción de las firmas de análisis sobre Turquía. Bank of America tiene al país como el segundo gran emergente más débil, solo superado por Sudáfrica, a causa de una elevada inflación del 12% y de su deuda externa. En Citi han reforzado su visión de infraponderar Turquía y desde la agencia de rating Scope advierten de que la depreciación de la lira es un riesgo para la sostenibilidad de la deuda. Así, el 50% de la deuda soberana turca está denominada en divisa extranjera, lejos del 27% de 2013.

Scope prevé una caída del PIB turco este año del 4,2%, que podría elevarse al 6,7% en un escenario de más restricciones por el Covid. En BBVA Research, confían en un PIB estable este año (0%), con una caída del 3% en un escenario más adverso.

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