El retorno a las aulas en Europa bajo la amenaza de los brotes

Las medidas se replantean en Alemania ante el aumento de casos

Francia establece menos restricciones e Italia el plan más completo

Una trabajadora desinfecta una clase antes del arranque del curso en Francia
Una trabajadora desinfecta una clase antes del arranque del curso en Francia

Europa también continúa su serie ascendente de repuntes de contagios mientras busca remedios a una situación que empeora por el retorno de las vacaciones y la vuelta al colegio. A falta de semanas para que se complete el regreso de los estudiantes, los países de la UE preparan planes para que los alumnos recuperen las horas lectivas perdidas por el confinamiento.

La avanzadilla se produjo en Alemania donde varios estados han comenzado ya las clases. El país germano que sigue sumando positivos hasta situarse en niveles de mayo, tiene aún el guion abierto. El regreso a la escuela ha sido gradual, a principios de agosto volvieron los alumnos de seis de los 16 Länder con un plan de medidas higiénicas elaborado de manera individual por cada colegio de acuerdo a las indicaciones de su estado. Para principios de septiembre lo habrá hecho el resto. En Berlín ya han cerrado dos escuelas por brotes y desde el Ejecutivo federal y los Länder se busca cómo evitar un cierre general y preparan un “Plan B” en caso de una segunda ola. Entre las medidas, se planea hacer la mascarilla obligatoria, garantizar que los profesores tengan portátiles de trabajo y acceso a internet a todos los alumnos.

Francia, por su parte, establece normas más relajadas que las que impuso en mayo, cuando reabrió los colegios. El regreso a las aulas tras las vacaciones será el 1 de septiembre sin distancia física pero sí con mascarillas obligatorias desde los 11 años cuando la distancia de un metro no pueda garantizarse. El Ministerio de Educación francés recomienda que la entrada y salida se hagan de forma escalonada.

En Reino Unido solo han abierto los centros de Escocia, las aulas del resto del país lo harán a partir de septiembre. Los colegios que ya retomaron su actividad lo hicieron sin mascarillas y sin respetar la distancia de seguridad, ya que son medidas voluntarias tanto para los alumnos como para el personal del colegio. El Gobierno, en cualquier caso, ha puesto en manos de la dirección de cada centro el desarrollo de las normas de seguridad y también les ha dado jurisdicción para sancionar a los alumnos que las incumplan.

En Italia, todos los centros reabren el 1 de septiembre. Para ello se han comprado 2,4 millones de pupitres individuales, se entregarán 11 millones de mascarillas diarias y se habilitarán locales externos para instalar nuevas aulas. También se contratará 100.000 nuevos profesionales permanentes y, al menos, otros 50.000 temporales. La medida estrella es la “mesa de ayuda”, un servicio en todas las aulas para resolver dudas sobre medidas de seguridad vía telefónica o web.

Los alumnos portugueses, por su parte, regresarán a clase entre el 14 y el 17 de septiembre con mascarillas y manteniendo la distancia de seguridad. En caso de que los positivos aumenten, el Gobierno prevé establecer dos escenarios, uno semipresencial y otro telemático.

Bélgica maneja cuatro escenarios según la evolución de la pandemia, desde la apertura presencial, pasando por impartir clases online una vez a la semana o establecer turnos para evitar aglomeraciones.

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