Infraestructuras

Ferrovial respira en plena crisis con el parón judicial a la ampliación de Heathrow

La participada va a ahorrarse 700 millones en obras este año

Un avión de British Airways toma tierra en el aeropuerto londinense de Heathrow, con la terminal 5 de fondo.
Un avión de British Airways toma tierra en el aeropuerto londinense de Heathrow, con la terminal 5 de fondo.

El revés judicial sufrido por Ferrovial el 27 de febrero, con la paralización del plan de ampliación del aeropuerto londinense de Heathrow, se ha convertido en bálsamo una vez desatada la crisis. Y es que ha provocado el cierre del candado a buena parte de la inversión prevista en el activo aeroportuario estrella del grupo.

Heathrow Airport Holding (HAH), gestora de la infraestructura y en la que Ferrovial cuenta con un 25% y el rol de socio industrial, dejará de invertir este año 650 millones de libras (720 millones de euros). El ahorro, esencialmente, se encuentra en los trabajos de construcción de la tercera pista y su terminal. “Una vez que se haya restaurado la normalidad de las líneas aéreas y la conectividad, se requerirá la expansión de Heathrow. Sin embargo, la prioridad del momento es responder a los impactos del Covid 19”, señalan Ferrovial y HAH en sus informe sobre los resultados del primer semestre, en defensa del sentido de aumentar la capacidad de Heathrow.

La gestora de la infraestructura cuenta con casi 3.000 millones de tesorería

En esos documentos se anticipa que el programa de ampliación podría retrasarse dos años. Una prórroga no buscada que es tabla de salvación ante el hundimiento del 60,2% en el tráfico hasta el 30 de junio por el efecto del coronavirus. Los ingresos de Heathrow caen a menos de la mitad, el ebitda se ha contraído un 75%, y las pérdidas alcanzan los 779 millones de libras (863 millones de euros). Todo ello ha supuesto un impacto de 222 millones de euros, con signo negativo, en la puesta en equivalencia realizada por Ferrovial.

Heathrow guarda ahora celosamente una tesorería y líneas de crédito por 2.700 millones de libras (2.990 millones de euros), con la que cree que podría atender sus compromisos financieros, incluso ante una sequía total de ventas, hasta junio de 2021.

La construcción de la tercera pista viene debatiéndose en Reino Unido desde hace décadas. Cuando Ferrovial acariciaba la obtención de todos los permisos para lanzar el proyecto, fue el Tribunal de Apelación el que suspendió el Airports National Policy Statement (ANPS), en el que se le daba luz verde. Tras denuncia de colectivos vecinales y ecologistas, la causa esgrimida para el parón es que el Gobierno no realizó la obligatoria adaptación de su documento al Acuerdo Climático de París.

La consecuencia es que el ANPS pierde su efecto legal mientras no sea enmendado. El Ejecutivo eludió recurrir ante el Tribunal Supremo, pero Heathrow logró el permiso de la justicia para apelar y el proyecto está en el aire.

Ferrovial cree que el programa de la tercera pista puede retrasarse dos años

Además de ahorrarse la inversión millonaria en crecimiento en el peor momento de la historia para la aviación, Heathrow trata de reducir la inversión operativa en 300 millones de libras (332 millones de euros) este año. Ante la intención de realizar una reestructuración operativa para simplificar su estructura, la operadora ha registrado una provisión por 37 millones de libras, dentro de un plan de tres fases para dar respuesta al Covid-19.

Recuperación de fondos

HAH negocia con la autoridad británica de Aviación Civil (CAA, por sus siglas en inglés) la recuperación de otros 500 millones de libras (554 millones de euros) destinados a trabajos relacionados con la expansión hasta el mes de febrero de este año.

Las conversaciones se llevan a cabo en el marco de la definición del periodo regulatorio H7, cuyo arranque está previsto en enero de 2022. Se trata de recoger el impacto e incertidumbre generados por la crisis sanitaria y por el citado freno a obras multimillonarias.

El fallo del Tribunal de Apelación motivó que Aviación Civil se abriera a simplificar el mecanismo de recuperación de esos gastos incurridos hasta ahora en la tercera pista, según argumentan HAH y Ferrovial.

La participada está en absoluta economía de guerra tras repartir un dividendo de 100 millones de libras en el primer trimestre (29 millones de euros correspondientes a Ferrovial) y tener que cerrar la remuneración para el resto del año y, previsiblemente, para el próximo.

Desafíos para una infraestructura esencial en Reino Unido

Reanudación del pulso judicial. Para este segundo semestre se espera la audiencia ante el Supremo británico sobre el caso de la anulación de la Declaración de Política Nacional de Aeropuertos (ANPS por sus siglas en inglés). Si el Alto Tribunal respalda la decisión de Apelación de tumbar esa hoja de ruta, el Gobierno puede renunciar a su estrategia aeroportuaria o revisarla. Heathrow se anotaría un deterioro relacionado con el proyecto de expansión en caso de no preverse la ampliación en una fecha futura.

Tráfico en crisis. Heathrow ha demandado medidas al Gobierno británico, alternativas a las cuarentenas, para tratar de revitalizar el tráfico garantizando la salud. El levantamiento del confinamiento a viajeros procedentes de países con bajo riesgo de transmisión del Covid-19 solo afecta al 30% de los mercados de interés para la infraestructura londinense.

Reducción de costes e inversiones. Las medidas de protección tomadas por HAH ante la actual crisis han rebajado el consumo de caja de las 240 millones de libras mensuales a 159 millones.

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