Sánchez hace una férrea defensa de la monarquía pero rechaza informar del paradero de Juan Carlos I

El líder del Ejecutivo elude dar explicaciones acerca de la información dada a los ministros de Unidas Podemos y admite tácitamente diferencias respecto al papel de la monarquía

El rey emérito, Juan Carlos I, en una fotografía reciente.
El rey emérito, Juan Carlos I, en una fotografía reciente.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hecho hoy una cerrada defensa personal y en nombre del Ejecutivo que preside de la institución de la monarquía, tras conocerse el anuncio del Rey emérito de marcharse a vivir fuera de España. Si bien, ha rechazado igual de firmemente dar a conocer el paradero actual de Juan Carlos I y también se ha negado a dar explicaciones de por qué no informó a los miembros de Unidad Podemos de su gabinete sobre la decisión de la Casa Real de apartar al monarca emérito.

"Dónde está (Juan Carlos I) lo tendrá que decir él o la Casa Real, no el Gobierno que son instituciones distintas", ha dicho Sánchez ante las reiteradas preguntas de los periodistas durante el balance hecho hoy por el presidente del Ejecutivo de los primeros meses de su mandato. "Lo importante en todo esto --ha continuado-- es que el rey emérito se ha puesto a disposición de la justicia, como cualquier otro ciudadano español".

 Así, en lo que ha sido la primera reacción del Gobierno a la marcha de España del rey emérito, Sánchez ha resaltado cinco cuestiones. La primera ha sido mantifestar "su absoluto respeto a las decisiones que ha tomado la Casa Real, por cuanto hay detrás de la decisión, que es distanciarse de supuestas conductas reprobables de uno de sus miembros". Y ha insistido en justificar dicho "distanciamiento ante hechos que pueden ser objeto de investigación judicial".

Seguidamente, ha defendido a la monarquía con el argumento de que en España ha habido corrupción de miembros de las fuerzas políticas y de los interlocutores sociales y no se ha puesto en cuestión ni al sistema político ni al diálogo social. "No se juzga instituciones sino a personas". 

En tercer lugar, Sánchez ha defendido la forma en la que se ha llegado a esta situación, al defender que los medios de comunicación han hecho su papel, denunciando las supuestas irregularidades cometidas; los jueces y fiscales están actuando y la Casa Real ha marcado distancia respecto a estas supuestas conductas irregulares.

Mientras que en cuarto y quinto lugar, el líder del Ejecutivo ha respaldado la decisión de la marcha de Juan Carlos I porque "España necesita de estabilidad y de instituciones robustas y estas tienen que abonarse con ejemplaridad, transparencia y con regeneración y, por eso la línea acordada por la Casa Real es la adecuada".

Y, finalmente, ha retierado: "El Gobierno que yo presido considera plenamente vigente el pacto constitucional". Aunque dicho esto, y preguntado en numerosas ocasiones por los periodistas sobre la existencia de diferencias de criterio respecto a la monarquía en el seno del Ejecutivo entre los miembros del PSOE y los de Unidas Podemos, Sáchez insistió en que "el PSOE es el único partido vivo del pacto constitucional de 1977, por eso reivindico el papel y la vigencia de ese pacto y la monarquía era una clave de bóveda". A lo que ha añadido: "A partir de ahí somos dos políticos distintos con nuestras diferencias", admitiendo tácitamente esas discrepancias. Aunque, dicho esto, se ha mostrado públicamente orgulloso en varias ocasiones durante su intervención de la marcha del Gobierno de coalición".

 

 

 

 

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