La ampliación de capital de IAG compra un tiempo de vuelo limitado

A menos que tres de sus mayores mercados levanten pronto las restricciones, puede requerir un rescate público.

Willie Walsh, CEO de IAG, y Akbar Al Baker, su homólogo de Qatar Airways, en febrero.
Willie Walsh, CEO de IAG, y Akbar Al Baker, su homólogo de Qatar Airways, en febrero. REUTERS

Puede que el repostaje de crisis de Willie Walsh solo retrase lo inevitable. El CEO saliente de IAG dijo el viernes que ampliaría 2.800 millones de euros de capital. Pero a menos que tres de sus mayores mercados levanten pronto las restricciones, puede que necesite un rescate público.

El momento elegido es desafortunado. La aerolínea confirmó el 24 de julio que estaba valorando ampliar capital. Solo unos días después, Londres anunció una cuarentena de dos semanas para los pasajeros procedentes de España. La restricción hizo que la acción bajara más del 9% el día 27, haciendo más dilusiva la ampliación.

A primera vista, la decisión de seguir adelante con una oferta de derechos podría parecer desconcertante. IAG tenía 8.100 millones de euros en reservas a finales de junio para pagar el funcionamiento de aviones, personal y combustible. Pero el grupo informó de 1.400 millones en pérdidas en abril-junio, British Airways solo está operando el 15% de lo normal, y la quema semanal de efectivo es de 200 millones.

Y esa fuga podría acelerarse. Reino Unido está considerando extender su estricta cuarentena a otros países, mientras que algunos estados de EE UU, el tercer mayor mercado de IAG, están batiendo récords de contagios de Covid. No es de extrañar que Qatar Airways, el mayor accionista con más del 25%, apoye la ampliación.

La deuda también sigue siendo un problema. Aunque la emisión de acciones redujera la ratio deuda neta/ebitda de 4,2 a 3,1 veces, seguirá por encima de las 2 veces necesarias para garantizarse un rating de grado de inversión.

Puede que no pueda evitar pedir ayuda a los Gobiernos. Después de todo, el nuevo capital solo cubrirá el 20% de los ingresos esperados para los próximos 12 meses. Una segunda ola de infecciones o una reducción de programas públicos como los ERTE podrían conducir a mayores pérdidas y a más reducciones del valor patrimonial.

Los accionistas tendrán la oportunidad de votar sobre la ampliación el 8 de septiembre. Después, deberían prepararse para un aterrizaje accidentado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías