El Banco de España urge al Gobierno a aprobar medidas estructurales

Pablo Hernández de Cos, gobernador del ente bancario supervisor, recuerda la necesidad de sanear las cuentas tras los meses de política expansiva por la pandemia

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en una comparecencia en el Congreso, el pasado mes de junio.
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en una comparecencia en el Congreso, el pasado mes de junio. Efe

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, cree que la economía, tras una recesión sin precedentes, se enfrenta a una recuperación gradual, todavía incompleta y desigual. Por ello, aboga por acometer de forma "urgente" un programa de reformas que afronte los retos estructurales.

En un artículo publicado este domingo en la web del Banco de España, el gobernador explica que, aunque la economía ha entrado en una fase de reactivación gradual, minimizar el riesgo de nuevos brotes está exigiendo mantener medidas que condicionan la actividad de una forma desigual. Además, sostiene de Cos, la incertidumbre se mantiene elevada, lo que afecta negativamente al consumo y a la inversión. Por esta razón, explica, aunque es necesario aceptar en el corto plazo unas políticas de expansión fiscal necesarias dadas las circunstancias de recesión sin prececentes causadas por el coronavirus, a medio plazo, recuerda de Cos, se hace imprescindible un plan de saneamiento de cuentas públicas que ayude a sanear las arcas del Estado.

Esto, en mitad de una situación particularmente desfavorable, dado que el nivel de actividad, explica el gobernador, sigue siendo significativamente inferior al observado antes de la crisis, y "pronto podrían comenzar también a apreciarse algunos daños persistentes en el tejido productivo y a vislumbrarse cambios estructurales generados por la pandemia", advierte.

En este escenario, la política económica debe combinar dos objetivos: apoyar la recuperación (lo que aconseja evitar una retirada prematura de las medidas de apoyo) y facilitar el ajuste de la economía al escenario que emergerá tras la pandemia.

Sobre la política monetaria, enfatiza que desde el Banco Central Europeo (BCE) se ha reiterado el compromiso de hacer lo que sea necesario para apoyar a la economía, y que la instiitución europea sigue preparada para ajustar los instrumentos si fuera necesario. Al respecto, califica de satisfactorio el acuerdo del Consejo Europeo para crear el fondo de recuperación, aunque ahora, dice, el reto es utilizar estos fondos para apoyar de forma sostenible la reestructuración del tejido productivo.

En el ámbito nacional, aboga por extender y recalibrar periódicamente algunas de las medidas ya aplicadas, que en este momento tendrán que concentrarse en los colectivos de hogares y empresas más afectados y favorecer los ajustes estructurales necesarios.También, dice, debería priorizarse la recolocación de los trabajadores o la revisión de los procesos de reestructuración e insolvencia empresarial, algo que permitirá que las compañías con dificultades financieras continúen con su actividad cuando todavía son viables.

Con todo, no se trata de una situación del todo novedosa. "Muchos de los desafíos actuales de la economía ya existían antes del estallido de la pandemia, entre los que destacan el escaso crecimiento de la productividad, las elevadas tasas de paro estructural y de temporalidad, y la necesidad de abordar los retos derivados del incremento de la desigualdad, del envejecimiento y de la transición hacia una economía más sostenible", recuerda de Cos. Así, para el gobernador, la crisis solo ha hecho "más apremiante" la resolución de estos desafíos y, razón por la que ve "urgente" un programa de reformas para afrontarlos.

Aboga de Cos también por mantener el apoyo temporal y focalizado de la política fiscal con un diseño que permita los ajustes estructurales necesarios, convertir los fondos europeos en un impulso fiscal que acompañe y oriente el esfuerzo de recuperación, e implementar, de manera urgente, "una estrategia ambiciosa, integral, permanente y evaluable de reformas que afronte los retos estructurales de la economía". "De una estrategia de política económica que combine estos principios depende nuestro bienestar futuro. Por ello, sus líneas maestras deberán gozar de un alto grado de consenso entre los distintos agentes políticos, económicos y sociales, de forma que las bases sobre las que se asiente nuestro crecimiento sean duraderas", manifiesta.

De Cos alerta además de que, tras la pandemia, España registrará los mayores niveles de deuda pública en muchas décadas, y que la persistencia de ese endeudamiento reduciría los márgenes de actuación para hacer frente a perturbaciones adversas, expondría a la economía a una situación de vulnerabilidad crónica y lastraría la capacidad de crecimiento.

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