El dolor de Ryanair será más leve que la desgracia de sus rivales

Si bien las ventas se hundieron en el primer trimestre, la compañía redujo sus costes un 85% respecto al año anterior

El dolor de Ryanair será más leve que la desgracia de sus rivales

Ryanair está sufriendo. Pero por mucho que padezca la aerolínea de bajo coste dirigida por el Consejero Delegado Michael O’Leary, en caso de que vuelva a producirse una gran oleada de infecciones, la desgracia de sus rivales será aún peor.

Los resultados declarados el lunes por la aerolínea irlandesa, valorada en 11.000 millones de euros, mostraban el lunes que el 99% de su flota había permanecido más de tres meses en tierra, lo que produjo una pérdida después de impuestos de 185 millones de euros en los tres meses transcurridos hasta el 30 de junio. Y en julio solo prevé operar el 40% de sus vuelos normales, a pesar de que en muchos de sus mercados principales se han relajado las restricciones del confinamiento.

Aun así, Ryanair está en mejor posición que sus homólogas. Si bien las ventas se hundieron en el primer trimestre, redujo sus costes un 85% respecto al año anterior. Las antiguas batallas de O’Leary con los sindicatos le permitieron reducir en un 77% los costes de personal mediante una mezcla de reducción de salarios, congelación de contrataciones y planes de regulación temporal de empleo. También disponía de un abultado colchón de 3.900 millones de euros de efectivo. Su rival easyJet solo dispone de 2.400 millones de euros de efectivo. Y, según informaba Reuters el 24 de julio, International Airlines Group, propietaria de British Airways, podría tener que reunir 2.800 millones de euros más para apuntalar sus finanzas.

El riesgo de una nueva oleada de casos de covid-19 en Europa podría hacer peligrar el plan propuesto por O’Leary de poner otra vez casi tres cuartas partes de su flota en el aire. El reto más inmediato probablemente sean las restricciones para viajar. El sábado, Reino Unido imponía una cuarentena de dos semanas a los viajeros procedentes de España. La semana pasada, Noruega volvía a imponer la cuarentena de 10 días para quienes viajen desde España, mientras que Francia ha aconsejado a sus ciudadanos que no viajen a Cataluña.

Las malas perspectivas del turismo se reflejaban el lunes en las acciones de las aerolíneas europeas, con una caída del 8% en el valor bursátil de Ryanair. Pero la caída es inferior a la registrada por competidoras como IAG y easyJet. O’Leary tendrá que contentarse con las migajas de confort que le ofrecen.