Cosentino suspende el dividendo pese a que su beneficio se disparó un 49%

La retribución a la alta dirección se duplicó en 2019 hasta los 2,8 millones de euros

Directivos de Cosentino, con Francisco Martínez-Cosentino, presidente de la compañía, en el centro de la imagen.
Directivos de Cosentino, con Francisco Martínez-Cosentino, presidente de la compañía, en el centro de la imagen.

El gigante almeriense Cosentino, especializado en la producción de materiales para arquitectura y diseño, no repartirá dividendo con cargo a los resultados de 2019. En las cuentas individuales del grupo, que está implantado en más de 40 países, se especifica que la incertidumbre generada por la pandemia del coronavirus está detrás de la decisión de destinar todo el beneficio a reservas. “El Consejo de Administración considera que no se dan, en el momento presente, las condiciones necesarias para tomar la decisión adecuada sobre el reparto del dividendo, en el marco de la propuesta de aplicación del resultado de 2019. En consecuencia ha decidido destinar a reservas la totalidad de dicho resultado”, recalcan las citadas cuentas.

En la anulación del dividendo ha pesado más el deterioro del negocio en este ejercicio que los buenos resultados cosechados en 2019. En ese último año, la compañía obtuvo un beneficio de 55,5 millones frente a los 37,3 millones de 2018, lo que supuso un incremento del 49%. Pese a ello ha optado por suspender la retribución, tras pagar un dividendo a los accionistas de cinco millones de euros con cargo a los resultados de 2018, de 8,5 millones con cargo a 2017, de 14 millones en 2016 y de 7,5 millones en 2015.

Lo que sí se ha incrementado es la retribución directa a los directivos de la compañía. En 2018 se destinaron 2,1 millones, repartidos entre 1,3 millones para la alta dirección y 787.691 euros para los administradores. Un año después, la cifra prácticamente se duplicó hasta los 3,8 millones de euros, divididos entre 2,9 millones para la alta dirección y 957.132 euros para los administradores.

Tirón de las exportaciones

La cifra de negocio también se disparó un 22% en 2019 hasta los 658 millones de euros (1.110 millones en las cuentas consolidadas) por el tirón del negocio en otros mercados. Las ventas en España cayeron un 1,4% hasta los 108 millones (apenas un 16,5% del total), mientras que las ventas a EE UU y Canadá, sus dos mayores mercados, se dispararon un 58% hasta los 267 millones (un 40,5% del total). De hecho, la compañía recalca que las exportaciones ya representan el 80% de la cifra de negocio y que la expansión internacional continuó el pasado ejercicio con la apertura de Cosentino Centers (grandes espacios en los que combina superficies de exposición y almacenaje) en EE UU, Canadá, Francia o Malaisia, país donde hace su primera incursión comercial.

El tsunami generado por la pandemia en el comercio internacional no va a provocar, por ahora, un cambio en el plan estratégico de la compañía para los próximos años, presentado a finales de 2019, en los que está prevista una inversión anual de 100 millones de euros, con una fuerte orientación en silestone, el material de cuarzo que más vende.

En concreto prevé que para el trienio comprendido entre 2019 y 2021 invertirá 133 millones en este material, de los que una gran parte (82,4 millones) se destinará a abrir tres nuevas líneas de producción y a mejorar las ya existentes.

Liquidez contra la crisis

Cosentino reconoce que el proceso de reestructuración de su deuda financiera, pactado en 2018 con nueve entidades bancarias y en el que se firmaron nuevas operaciones por importe de 315 millones de euros, le otorga una posición holgada de liquidez para afrontar la actual crisis. A cierre de 2019, el límite de crédito disponible para la compañía era de 450 millones, de los que tan solo dispuso de 257,5 millones de euros. En ese ejercicio solo activó una partida de 35 millones procedente del Banco Europeo de Inversiones, del que todavía queda pendiente un remanente de 28 millones de euros por disponer.

Fuerte incremento de plantilla

Sociedades. Cosentino pagó 7,9 millones en el impuesto sobre beneficios declarado en 2019 frente a los 9,6 millones que abonó el ejercicio anterior.

Empleados. La compañía cerró el pasado ejercicio con una plantilla de 2.389 empleados frente a los 2.068 del anterior ejercicio. La única escala en la que se produjo una merma en el número de efectivos fue en la alta dirección, que pasó de 16 a 15 personas. En el resto se produjeron incrementos, especialmente apreciables en el caso de los mandos intermedios, titulados medios y superiores, en los que se pasó de contar con 529 a 727 trabajadores.

Proveedores. La empresa tiene firmadas varias líneas de confirming con distintas entidades financieras por importe de 173 millones de euros para el pago de sus deudas con proveedores.

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