Zimbabue inicia una guerra quijotesca contra la economía moderna

Los ataques del presidente Mnangagwa al mercado bursátil debilitan la confianza y animan a más gente a sacar fondos del país

El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa
El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa

Zimbabue está experimentando con una teoría monetaria absurda en lugar de con una moderna. Al culpar al mercado bursátil y a los sistemas de pago telefónicos por el hundimiento de la moneda, el Gobierno pasa por alto su adicción a imprimir dinero. La injerencia en ambas cosas acentúa los problemas del país.

En contra de toda lógica, el mercado bursátil de Zimbabue es el lugar al que acudir en tiempos difíciles. Debido a la considerable devaluación del dólar nacional este año, que dispara el coste de las importaciones y aumenta la inflación hasta más del 750%, la actividad de la Bolsa de Harare se multiplicó casi por ocho porque la gente se lanzaba a por cualquier cosa que pudiese mantener su valor. El presidente Emmerson Mnangagwa sabe que la subida de los precios de las acciones es una señal de que lo está haciendo muy mal.

Esto explica la extraña suspensión del mercado bursátil en junio por parte del Gobierno. Este mes fue más lejos al amenazar con expulsar a Old Mutual del sistema financiero. Como cotiza en Harare y en Londres, las acciones de esta aseguradora sudafricana dan una idea del valor real de la moneda de Zimbabue, que ha caído en picado desde su introducción en 2017 en paridad con el dólar. Las otras bestias negras de Mnangagwa son los sistemas de pago a través de móvil de las empresas de telecomunicaciones, que representaban el 80% de las transacciones, hasta que el Gobierno impuso una prohibición en junio y amenazó con introducir su propia plataforma de pagos. Las redes permiten que los clientes compren y vendan bienes usando créditos de prepago, por lo que la insinuación de Mnangagwa de que están creando grandes cantidades de dinero nuevo no tiene sentido. Para eso, tiene que mirar más cerca de casa. En mayo, el banco central dijo que necesitaba emitir billetes de un valor más alto para atajar la escasez de liquidez. La moneda perdió inmediatamente la mitad de su valor en el mercado negro.

Estos ataques mal dirigidos tienen graves consecuencias. Los ataques al mercado bursátil debilitan la confianza y animan a más gente a sacar fondos del país. Como el dinero y la gente se van, la moneda solo va en una dirección.