Aerolíneas

Delta Airlines paga cara su apuesta por Latam y Aeroméxico en pugna con IAG

La estadounidense pierde 2.800 millones de dólares a 30 de junio impactada por la quiebra de sus dos participadas en Latinoamérica

Aviones de Delta Air Lines estacionados en el aeropuerto de Birmingham-Shuttlesworth, en Alabama (EE UU) el pasado 25 de marzo.
Aviones de Delta Air Lines estacionados en el aeropuerto de Birmingham-Shuttlesworth, en Alabama (EE UU) el pasado 25 de marzo.

El gigante estadounidense de la aviación Delta Airlines está pagando muy cara su expansión a Latinoamérica por el impacto de la pandemia del Covid-19 en sus participadas, Latam (20%) y Aeroméxico (49%), ambas acogidas al concurso de acreedores (Capítulo 11) en Estados Unidos.

La compañía con sede en Atlanta ha presentado esta mañana sus resultados del segundo trimestre (a 30 de junio) y estos arrojan una pérdida neta ajustada de 2.800 millones de dólares (4,43 dólares por acción). Los ingresos por pasajero se desplomaron un 94%, su tráfico se redujo un 93% y la capacidad ofertada fue un 85% menor. Además, recoge un impacto de 1.100 millones de dólares por la inversión en Latam y otros 770 millones por su presencia en Aeroméxico.

La entrada de Delta en Latam coincidió con la decisión de las autoridades chilenas de la Competencia de desbaratar el intento de alianza entre el conglomerado de aerolíneas chilenas y brasileñas con IAG.

Adpatación al nuevo mercado

Delta será una aerolínea más pequeña a la salida de la crisis, y su direción también persigue hacerla más eficiente en los próximos años. La empresa va a acelerar la retirada de los MD-88, MD-90, 777 y 737-700, y parte de sus 767-300ER y A320. De forma paralela ha frenado la compra de cuatro unidades A350 procedentes de la participada Latam.

Aprovechando la crisis de demanda, también pretende acelerar los proyectos de mejorea en los aeropuertos en Los Ángeles, Nueva York La Guardia y Salt Lake City, "en un esfuerzo por acortar los plazos y reducir el coste total de los proyectos".

La estadounidense también ha provisionado 200 millones de dólares por su presencia en la británica Virgin Atlantic, cuya propiedad comparte con el empresario Richard Branson. Esta última espera un inminente balón de oxígeno de Reino Unido, por unos 1.200 millones de libras, para evitar la quiebra.

Delta Airlines, que ha sido gran preocupación de la referida IAG ante su expansión por América Latina y el interés por Reino Unido, espera que la recuperación de términos estables de demanda no se produzca antes de dos a tres años. Hasta entonces, ha activado un plan de ahorro con el fin de preservar su caja: quemaba 100 millones de dólares diarios en el inicio de la crisis, recortando esa cifra un 70%, hasta los 27 millones de dólares diarios en junio ante la incertidumbre reinante en el sector aéreo.

Delta Airlines ha visto caer sus ingresos operativos ajustados a 1.200 millones en el segundo trimestre, lo que supone un derrumbe del 91% en comparación con el mismo trimestre de 2019.

Su liquidez era de 15.700 a finales de junio, una vez que recibió ayudas por 5.400 millones para soportar los costes laborales hasta finales el mes de septiembre, y puede optar a otros 4.600 millones según ha demandado de forma no vinculante al Gobierno de Donald Trump.

Ante las restricciones para viajar, la empresa afirma haber reembolsado 2.200 millones de dólares a sus clientes por vuelos anulados.

El CEO de la compañía aérea, Ed Bastian, ha recordado que Delta está operando reduciendo su capacidad con el bloqueo de los asientos centrales, ante lo que ha advertido la dificultad de rentabilizar sus vuelos con un 60% del aforo de sus aviones. Competidores como American Airlines o United han saltado a por los clientes en la reactivación del transporte aéreo sin tener en cuenta esa garantía de distanciamiento a bordo de sus aviones.

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