Aerolíneas

La británica Virgin Atlantic logra un rescate privado por más de 1.300 millones

La aerolínea de Richard Branson da entrada al fondo estadounidense Davidson Kempner, que aporta 170 millones de libras

El empresario Richar Branson, propietario de Virgin Atlantic.
El empresario Richar Branson, propietario de Virgin Atlantic.

La aerolínea Virgin Atlantic, fundada hace 36 años por el empresario Richard Branson, ha alcanzado un acuerdo de recapitalización con accionistas y nuevos inversores, así como el aplazamiento de vencimientos millonarios. El salvavidas privado está valorado en su totalidad en 1.200 millones de libras (1.320 millones de euros). Se trataba de una inyección clave para evitar la quiebra y retomar las operaciones a partir de este 20 de julio, cuando el sector aéreo convive aún con la incertidumbre de la crisis sanitaria.

El plan de reestructuración ha sido respaldado por su principal accionista, el grupo Virgin, y está previsto que se active a finales del verano. Antes de acceder a este rescate, la aerolínea ha cerrado su base del aeropuerto londinense de Gatwick y recortó 3.550 empleos en mayo con el fin de rebajar costes.

Participada en un 51% por Virgin y en un 49% por la aerolínea estadounidense Delta, la primera se ha comprometido a aportar 200 millones de libras, mientras que otros inversores han aceptado aplazar vencimientos por 400 millones de libras.

Un nuevo socio, el hedge found estadounidense Davidson Kempner Capital Management pone 170 millones de libras sobre la mesa. Y también resulta clave el acuerdo con acreedores, que han accedido al aplazamiento de vencimientos por 450 millones de libras.

El presidente de la compañía Shai Weiss ha afirmado a través de un comunicado que “los últimos seis meses han sido los más difíciles de los 36 años de vida de la aerolínea”. El ejecutivo se ha referido a la toma de decisiones “dolorosas” a cambio de sobrevivir. Se trataba de salir a flote de una crisis que ha puesto en jaque a tres grandes referencias del sector aéreo británico: British Airways, Easyjet y la propia Virgin Atlantic. Las dos primeras están inmersas en fuertes recortes de empleo; la tercera ha estado solicitando un balón de oxígeno de la Administración.

Weiss ha agradecido el apoyo de los accionistas, al tiempo que ha dado la bienvenida a los nuevos inversores privados: “Juntos haremos emerger a Virgin Atlantic de manera sostenible y rentable”. El propio Richard Branson señaló que la viabilidad de esta referencia del sector aéreo británico pasaba por la ayuda estatal. Finalmente han tenido que ser inversores y acreedores privados quienes sostengan a Virgin Atlantic, cuyo objetivo es ganar dinero en 2022.

Nueva estrategia y menos flota

El camino lo marca ahora un nuevo plan estratégico a cinco años con el objetivo de un recorte de costes de 280 millones de libras anuales. Virgin Atlantic viene de rebajar salarios y se benefició del Programa de Retención de Empleo activado por el Gobierno, prescindiendo temporalmente de más del 80% de la plantilla.

La compañía subraya que su actividad en el segundo trimestre se desplomó un 98%, esperando que la capacidad a lo largo del primer semestre haya sufrido una caída del 60% respecto a la primera mitad de 2019. La dirección de Virgin Atlantic se suma a quienes piensan que los niveles de demanda de 2019, cuando transportó a 5,4 millones de viajeros, no volverán al menos hasta 2023.

La aerolínea, con 6.500 empleados junto a su negocio turístico Virgin Atlantic Holidays, defenderá posiciones en los aeropuertos de Londres-Heathrow y Manchester. Entre sus previsiones está retirar siete unidades del B747 y otras cuatro de A332, reprogramando la llegada de unidades de A350 y 339 pendientes. Con ello, la flota bajará a 37 aviones.

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