Turismo 4.0 gracias a la innovación

El plan de ayudas del Gobierno dedica recursos a la digitalización e internacionaliación, que son claves para el futuro

Turismo 4.0 gracias a la innovación

El Gobierno, como parte de sus planes de reconstrucción de la economía española para la etapa posCovid-19, acaba de anunciar el lanzamiento de un plan de apoyo al sector turístico en España dotado con presupuesto de 4.263 millones de euros.

Las palancas principales en las que se apoya el plan son:

1. Medidas de mejora de la confianza y percepción de España como destino turístico internacional, partida dotada con 200.000 euros de presupuesto.

2.Medidas para la reactivación del sector, que cuenta con la partida presupuestaria más generosa del plan con recursos por valor de 3.362 millones de euros. Este apartado de medidas abarcará iniciativas en 3 ejes: medidas laborales, programas de formación, capacitación y mentoring, y liquidez y solvencia empresarial a través de un programa de avales y créditos del ICO.

3. Mejora de la competitividad, que contará con 859 millones de euros y que contempla el desarrollo de proyectos de mejora de la competitividad para los próximos ejercicios.

4. Mejoras en el modelo de conocimiento e inteligencia turística, dotado con más de 3 millones de euros.

5. Marketing y promoción, esta última a través del plan de marketing 2020-2024 de Turespaña y que cuenta con un presupuesto de más de 38 millones de euros.

Las iniciativas como esta son en general acertadas y sobre todo muy necesarias. Apoyar al turismo, uno de los ejes económicos principales de nuestro país que representa el 12% del PIB y que tanto peso tiene en la generación de riqueza, empleo y prosperidad, es sin duda alguna el camino a seguir para tratar de que la curva de recuperación sea lo más parecida posible a una V y la nueva normalidad nos lleve a la normalidad a secas lo antes posible, al menos en lo económico (las mascarillas me temo se quedarán con nosotros una temporada).

Pero además de acertado y necesario, lo mejor del plan lo encontramos en que, además de ser un nuevo empuje de inercia financiera, contiene una muy interesante visión de futuro pensando en una evolución de los estándares actuales de servicio y calidad. Somos la primera potencia mundial en turismo, eso es indiscutible. Pero es que, además, podemos mejorar. Y lo haremos a través de la innovación.

Una de las partidas con más peso del plan es la relativa a la mejora de la competitividad del destino turístico, con 859 millones de presupuesto. De esta línea de incentivos, más de 200 millones estarán destinados a la financiación de proyectos de digitalización, innovación e internacionalización del sector.

Contrariamente a los que puedan ver el sector turístico como una industria poco avanzada o de poco valor añadido, en España la estructura productiva y de servicios orientada al turismo está muy desarrollada y muy pulida. Años y años de dura competencia con otros destinos internacionales han hecho de nuestro país un referente en buenas prácticas y servicios de alta calidad, fruto de una autoexigencia y mejora continuas. Pero esto no significa que no haya margen de mejora.

Vivimos en una sociedad globalizada y los gustos e intereses de los consumidores cambian, y el turismo, como todos los sectores productivos, tiene que mantenerse a la par con el desarrollo social, o incluso estar por delante. Solo de este modo se evita la posibilidad de perder una posición de prestigio internacional, consolidada a través de muchos años de duro esfuerzo y trabajo. Y aquí, la innovación es crucial. La digitalización, la evolución en el campo de los servicios, las tecnologías del futuro aplicadas a la cotidianeidad de nuestro día a día (más aún cuando estamos de vacaciones…) son la clave para retener la atención de los que vienen a conocernos. Los jóvenes que nos visitan con sus familias hoy, son nuestros clientes de mañana, y cualquiera que quiera atraer su atención, deberá hacerlo con las herramientas adecuadas y los canales indicados. La innovación, aplicada a nuestro día a día, puede ser la llave que nos facilite el camino.

Eso sí, una industria turística fuerte y con futuro, debe contar sin duda alguna con el respaldo de unas administraciones públicas que vayan de la mano del sector privado. Si bien es cierto que lo ideal habría sido que estos incentivos hubieran venido en forma de ayudas directas y no de créditos en condiciones ventajosas, no es un mal comienzo, aunque aún queda mucho que trabajar teniendo en cuenta todas las sensibilidades presentes en el sector.

Los recursos para la innovación del sector turístico están ahí, ahora hay que canalizarlos, hacer que lleguen al tejido productivo, a empresarios, autónomos, pymes, emprendedores… y se materialicen en proyectos de desarrollo reales, que hagan evolucionar la industria turística en España convirtiéndola en más sostenible, de más calidad (incluso) y abriéndose a nuevas vías de colaboración transversales a otros sectores productivos.

Porque la innovación es eso, abrirse a nuevos campos de desarrollo, mejorar y autoexigirse más al mismo tiempo. Es oportunidades y es inclusión. La innovación es investigación más desarrollo más innovación (I + D + i), una fórmula de éxito presente y futuro que en esta ocasión viene en forma de 4.263 millones de razones para el optimismo.

María Corominas es CEO de FI Group