¿Por qué no retrasar parte de los salarios de los socios de auditoras?

El papel de EY en el escándalo de Wirecard reabre el debate sobre el sector

Logo de EY en un edificio de oficinas de Sídney (Australia).
Logo de EY en un edificio de oficinas de Sídney (Australia). REUTERS

Los auditores pronto podrían cobrar como banqueros. Solo que no como podrían esperar: retrasar parte de los salarios ayudaría a reducir los fallos.

El papel de EY en la auditoría de Wirecard está bajo escrutinio. El gigante, que ganó casi 10 millones de euros por revisar las cuentas de la firma durante 10 años, está acusado de no asegurarse de que hubiera 2.000 millones de dólares en cuentas bancarias en Filipinas.

El escándalo no es único. KPMG se vio atrapado en la saga de la familia india Gupta en Sudáfrica y en el colapso de la constructora británica Carillion en 2018. PwC fue multado con 7,9 millones de dólares por la SEC en 2019 por infringir la exigencia de independencia. Deloitte también fue multada con 7,1 millones de euros por su auditoría de la firma de servicios británica Serco en 2019.

Dividirlas podrían recuperar la confianza. El regulador de la competencia británico considera que las cuatro grandes deben separar sus unidades de contabilidad de la consultoría. Después de todo, con una sola fuente de ingresos, las empresas pueden estar menos distraídas tratando de ganar lucrativos honorarios de consultoría. Pero dado que Wirecard no usó el brazo de consultoría de EY, este remedio sería imperfecto por sí mismo.

Compartir la carga de trabajo es otra opción. Los defensores de la doble auditoría consideran que las cuatro grandes sufrirían un mayor escrutinio y se enfrentarían a preguntas difíciles de su socio. Pero al dividir el trabajo, puede haber lagunas, y la calidad general podría ser más débil.

Lo que lleva a retrasar el pago. Dado que EY está acusada de no cumplir con el ejercicio más básico para los auditores, el box-ticking (que es confirmar que una empresa tiene la cantidad correcta de efectivo en sus cuentas bancarias) es poco probable que las soluciones drásticas funcionen. En cambio, las auditoras podrían ser tratadas como bancos en los que los socios principales, que ganan 1 millón al año, tienen una parte de su sueldo aplazada, por ejemplo, siete años. Con su propio dinero en juego, puede que les sigan engañando, pero es probable que sean más diligentes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías