Las agencias dan tregua al rating soberano pese al derrumbe económico

Señalan que el Covid-19 es un shock profundo pero pasajero, aunque vigilarán con atención la vuelta al equilibrio presupuestario

Pago de la deuda Pulsar sobre el gráfico para ampliar

La pandemia del coronavirus está provocando un derrumbe económico que por el momento no se ha dejado notar en los ratings soberanos de las principales economías del mundo. Las agencias de calificación financiera están al corriente desde hace meses de la profunda caída del PIB que se espera para este año y de cómo se va a disparar el déficit público y el endeudamiento, pero su reacción inicial es de cautela antes de decidir las rebajas de rating que podrían suponerse de unos indicadores propios de una economía de guerra como los actuales.

El Covid-19 es un elemento completamente inesperado e incierto que se ha colado de forma inevitable en el análisis de riesgo de compañías y estados soberanos pero su carácter exógeno lo convierte en un factor completamente nuevo y ante el que las agencias de riesgo intentan mantener su perspectiva de medio plazo a la hora de hacer sus análisis. Los recortes en la calificación financiera están siendo mucho más numerosos de hecho en los ratings corporativos que en los soberanos, en la creencia de que el impacto del Covid-19 será temporal, si bien la magnitud última de sus efectos es aún incierta y sus secuelas en el medio plazo cada vez más innegables.

“Con todos los soberanos, estamos diferenciando entre acontecimientos que probablemente sean temporales y que puedan revertirse pronto, y acontecimientos que producirán cambios estructurales que persistirán o demorarán más en revertirse”, explican desde S&P Global Ratings. Desde el comienzo de la crisis, la agencia únicamente ha cambiado en Europa las perspectivas de Malta, Grecia y Portugal de positivas a estables.

En Moody’s explican que no se han adoptado por el momento cambios sobre el rating soberano en la zona euro porque contemplan que el coronavirus sea “un shock severo pero transitorio”. Y añaden varias razones más. Así, los estados soberanos son los únicos que pueden responder ante la pandemia de una manera amplia –las millonarias líneas de crédito con aval público o los ERTE son un ejemplo-, a lo que se añade que “el deterioro en los indicadores fiscales son de algún modo inevitables”. “Los soberanos tienden a ser más resistentes en este tipo de shocks que otros emisores. Creemos además que los países que cuentan con una reacción fiscal y monetaria más poderosa ante la pandemia tienen más oportunidades de recuperarse con más fuerza”, sostienen desde Moody’s.

En Moody’s afirman que los ratings soberanos tienden a resistir mejor un shock

La intensa respuesta fiscal a la que está obligando la pandemia para intentar sostener las economías, más allá de la emergencia sanitaria, es el gran argumento que esgrimen los gobiernos en defensa de sus ratings. El déficit disparado no sería consecuencia de una política imprudente sino de la gravedad de una situación inesperada y que ha llegado de forma simultánea a todos los países. La receta de los estímulos millonarios es, de hecho, la auspiciada por organismos garantes de la ortodoxia presupuestaria como el BCE, la Comisión Europea y el FMI.

Pero, pasada la emergencia, el reto está en regresar al equilibrio presupuestario en el medio plazo, un trayecto que las agencias de rating sí vigilarán muy de cerca. “Los ratings actuales y las perspectivas dependen en gran parte de que los gobiernos corrijan los desequilibrios fiscales en los próximos años”, advierten también desde Moody’s.

En Fitch avanzan que 2020 será un año récord en rebajas de los ratings soberanos, según apuntaba el presidente de la compañía Ian Linnell en un informe del pasado 2 de abril. “El historial previo de consolidación fiscal guiará nuestras valoraciones sobre la probable senda fiscal en el medio plazo en el entorno post-Covid-19”, añadía. Todo un aviso a navegantes de que, después del enorme gasto público de este año, el compromiso con la disciplina fiscal volverá al primer plano en el medio plazo.

Fitch es por ahora la agencia más severa y augura un año récord en rebajas de ratings

De hecho, Fitch ha sido hasta el momento la agencia de rating más severa. Retiró la perspectiva positiva a Portugal y Austria en abril y mayo. Puso en perspectiva negativa el rating de Bélgica y Francia en los dos últimos meses y a finales de abril, y en una decisión fuera del calendario, rebajó el rating de Italia desde BBB con perspectiva positiva a BBB- a finales de abril. Una advertencia de su postura hacia los países en los que el nivel de endeudamiento va a crecer de forma desmesurada y entre los que, no con la magnitud de Italia, también figura España.

Desde la agencia Scope añaden que las decisiones sobre rating soberano “han sido limitadas en número y severidad”, únicamente con un cambio a perspectiva negativa para Italia, Japón, Slovakia y Georgia. Afirman que desean evitar una visión procíclica del riesgo crediticio aunque recuerdan también la máxima de un rating. “Medir el riesgo de que un emisor no pague su deuda. No importa si la causa es exógena o no”.

La visión del riesgo de crédito español

Sin cambios. Las distintas agencias de rating han mantenido sin cambios su calificación para la deuda soberana española en sus revisiones desde el inicio de la pandemia. S&P lo dejó inalterado en A y Moody’s también lo mantuvo en Baa1 el pasado 21 de marzo. Fitch tampoco hizo cambios en la que ha sido la revisión más reciente, el 12 de junio, y confirmó la calificación de A-, con perspectiva estable.

Deterioro económico. En cambio, las previsiones de las agencias sí se han modificado con fuerza desde el inicio de la pandemia. Moody’s actualizó la semana pasada sus estimaciones para España, donde ahora prevé una caída del PIB del 9,9%, desde el 8% anterior, pero también un repunte en 2021 más intenso, del 7,5%, frente al 4,8% que pronosticaba en abril. Tanto Moody’s como S&P han rebajado además a negativa su perspectiva para la banca española.

Próximas revisiones. Las nuevas revisiones de Moody’s y S&P del rating soberano español no llegarán hasta el 18 de septiembre, ambas el mismo día. El 21 de agosto será el turno para la revisión de la agencia Scope.

Normas
Entra en El País para participar