Oura, el anillo que se chivará si los jugadores de la NBA tienen coronavirus

Oura, el anillo que se chivará si los jugadores de la NBA tienen coronavirus

La liga norteamericana quieren tener monitorizados a los jugadores en todo momento.

Es paradójico que el objeto más ansiado por un jugador de baloncesto NBA sea un anillo (que es el que entregan a los que consiguen alzarse con el campeonato de la liga profesional norteamericana), y que en esta crisis del coronavirus vaya a ser otro, pero electrónico, el que tenga la responsabilidad de alertar en caso de que alguno de ellos tenga síntomas compatibles con una infección por Covid-19.

Su nombre es Oura y no creáis que es una novedad que acaba de llegar al mercado. Hace justo un año exacto, os informábamos en estas mismas páginas de su existencia y de todas las posibilidades que ofrecía a la hora de monitorear las principales constantes vitales de quien lo lleva. Sin apenas molestias y de una manera constante, directa y fiable.

Si tiene fiebre, en cuarentena

Como sabéis, lo que queda de temporada NBA se va a celebrar a partir del próximo 31 de julio, a puerta cerrada y dentro del recinto de Disney World de Orlando, Florida, ya que ofrece todas las garantías de aislamiento para que ninguno de los jugadores o miembros del cuerpo técnico se vean afectados por un repunte del virus en cualquier otro lugar del país.

Oura, el anillo inteligente.
Oura, el anillo inteligente.

Ese enorme complejo de entretenimiento, que en en sí mismo una ciudad, permitirá tener controlados a los jugadores y monitorear sus constantes vitales de manera permanente ya que Oura no solo mide la frecuencia cardiaca de quien lo lleva, sino que también puede detectar la temperatura corporal y dar avisos al staff médico en caso de que aumente de forma significativa.

Hay que decir que este anillo inteligente solo lo llevarán aquellos jugadores que así lo deseen, de forma voluntaria, ya que se trata de datos privados como son los de salud y que estarán a la vista de todo el equipo técnico desplegado para llevar a cabo este monitoreo. Y es que la gran ventaja de este dispositivo es muy poco invasivo: es mucho más cómodo que tener un reloj o una pulsera de actividad en la muñeca y, por supuesto, infinitamente menos molesto que un smartphone permanentemente colgado del bolsillo.

Si estáis interesados en conseguir uno, lo tenéis ya a la venta a un precio de 314 euros en varios colores, diseños y con un kit de regalo que os permitirá ajustarlo mejor a cualquier grosor de dedo. Para que no os encontréis al recibirlo en casa con la sorpresa de que os está grande.

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