Bruselas frena las ayudas estatales a empresas extracomunitarias que operan en la UE

Aunque la Comisión no habla de ellos, la iniciativa se centra en las distorsiones que crean Estados Unidos o China

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una imagen de archivo.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una imagen de archivo.

La Comisión Europea ha propuesto este miércoles a los socios a través de un Libro Blanco luchar contra los efectos distorsionadores causados por las subvenciones y ayudas extranjeras a empresas extracomunitarias que operan en el mercado único. Bruselas, que ha redactado uno de sus White Papers para este fin, ha abierto una consulta pública, que estará vigente hasta el 23 de septiembre, para recibir y estudiar diferentes propuestas legislativas adecuadas a esta línea. Aunque desde Europa no se habla específicamente de ellos, la iniciativa nace por el efecto de los subsidios provenientes de China y Estados Unidos, a los que se les sumarán muy pronto los llegados de Reino Unido.

Las normas de competencia de la UE, así como sus instrumentos de defensa comercial y las normas de contratación pública, "juegan un papel primordial para garantizar a las empresas del mercado único condiciones justas y simétricas", explica la Comisión en un documento. Así, las subvenciones de los Estados miembros "siempre han estado sujetas a las normas sobre ayudas estatales para evitar distorsiones. El problema, prosigue el Ejecutivo Comunitario, es que los subsidios otorgados a estas organizaciones por gobiernos no pertenecientes a la UE "parecen tener un impacto negativo en la competencia del mercado único, pues quedan fuera de control".

El nuevo instrumento propuesto complementará las herramientas existentes y "llenará el vacío regulatorio" que opera a día de hoy. Las reglas se aplicarán de forma homogénea a los subsidios otorgados por todos los países no pertenecientes a la UE, y no serán discriminatorios para ningún Estado, recalca Bruselas.

Hay un número creciente de casos, señala la Comisión, en los que las subvenciones extranjeras han facilitado la adquisición de empresas de la UE o distorsionado las decisiones de inversión. Lo mismo ha sucedido con las operaciones de mercado o con las políticas de fijación de precios, así como con las ofertas distorsionadas en una contratación pública, en detrimento de las empresas no subvencionadas.

Otro de los problemas, señala Bruselas, es que las normas de defensa comercial existentes "se refieren únicamente a las exportaciones de bienes de terceros países", por lo que "no abordan todas las distorsiones causadas por los subsidios extranjeros otorgados por países" extracomunitarios. Por eso, recalca el Ejecutivo Comunitario, existe una brecha regulatoria a la que hay que enfrentarse. "Cuando los subsidios extranjeros se convierten en flujos financieros que facilitan las adquisiciones de compañías de la UE o cuando apoyan directamente la operación de una compañía en la UE" se produce una distorsión.

El White Paper propone soluciones a este respecto y pide nuevas herramientas para abordar esta brecha regulatoria. En este contexto, presenta tres enfoques o módulos. El primero tiene el objetivo de abordar los efectos distorsionadores causados por las subvenciones extranjeras en el mercado único, el segundo se centra en las adquisiciones de empresas de la UE con una facturación anual superior a los 100 millones de euros, y el tercero lo hace en los procedimientos de contratación pública comunitarios.

En cuanto a los concursos públicos, la Comisión propone que las compañías participantes tengan que notificar si reciben ayudas de terceros países al optar a ellos. Así, la autoridad supervisora podrá verificar si estos subsidios le dan una ventaja competitiva para ganar la licitación.

La vicepresidenta ejecutiva, Margrethe Vestager, a cargo de la política de competencia, explica que “la economía de Europa está abierta y fuertemente vinculada al resto del mundo. Pero para que esto siga siendo una fortaleza, debemos permanecer atentos. Por eso necesitamos de las herramientas adecuadas para garantizar que los subsidios extranjeros no distorsionen nuestro mercado, tal como lo hacemos con los subsidios nacionales". "La igualdad de condiciones en el mercado único está en el centro de esta iniciativa, y ayudará a nuestras empresas a operar y competir a nivel mundial y, por lo tanto, a promover la autonomía estratégica abierta de la UE", afirma el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton.

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