Lagarde está teniendo más suerte con la crisis que Draghi

Durante el mandato del italiano, la consigna de los Gobiernos era la austeridad, y ya no es así

Christine Lagarde, presidenta del BCE, el jueves en Fráncfort.
Christine Lagarde, presidenta del BCE, el jueves en Fráncfort. Adrian Petty/ECB/dpa

Se supone que las crisis revelan el carácter. Si es así, está dando un perfil halagador de Christine Lagarde, que el jueves confirmó que es tan capaz de actuar con decisión como su predecesor, Mario Draghi, al anunciar que comprará más activos y por más tiempo del previsto. Pero también tiene más suerte.

El BCE comprará bonos por valor de 600.000 millones más, hasta 1,35 billones, y dice que el programa durará al menos hasta finales de junio de 2021, en lugar de terminar a finales de 2020.

Lagarde merece el crédito de haberse ganado el apoyo de sus compañeros para aumentar las compras tan rápidamente y en tanta cantidad. También ha enviado una clara señal de que no se dejará desanimar por el tribunal constitucional alemán, que en mayo dictaminó que el Bundesbank tendría que dejar de participar en la compra de activos a menos que el BCE pudiera demostrar que son necesarios. Los inversores han respondieron bajando la mayoría de los rendimientos de la deuda de la zona euro, en particular los de Italia.

Pero la presidenta también se está beneficiando de un contexto fiscal más favorable. Durante el mandato de Draghi, la austeridad era la consigna de los Gobiernos y el banco central se quedó con la tarea de tratar de estimular la actividad por su cuenta. Ya no es así.

El mes pasado, Bruselas dio a conocer un plan para pedir prestado conjuntamente 750.000 millones de euros para ayudar a las regiones y sectores más afectados por el virus. Es cierto que un puñado de países se oponen a la idea, lo que significa que puede diluirse y que se necesita tiempo para que se haga realidad. Pero los Gobiernos nacionales ya están gastando grandes cantidades para reactivar sus propias economías. Alemania, bastión de la disciplina fiscal, acordó el miércoles un nuevo paquete de estímulos fiscales por valor de 130.000 millones. Y el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, dijo el jueves que se anunciaría un plan de recuperación en las próximas semanas.

Con los ministros de Finanzas ayudando en lugar de obstaculizando, los esfuerzos de Lagarde para resucitar el crecimiento serán más efectivos

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías