Los fondos firman una cláusula que dificulta una contraopa de Orange o Vodafone por MásMóvil

Deberían aceptar cualquier remedio de las autoridades de competencia

La hipotética nueva oferta debería ser de 26 euros por acción

Los fondos firman una cláusula
que dificulta una contraopa de Orange o Vodafone por MásMóvil
REUTERS

El contrato firmado por Lorca Telecom, la sociedad articulada por KKR, Cinven y Providence, con los accionistas de MásMóvil para la ejecución de su oferta por la operadora ha incluido una serie de cláusulas para salvaguardar la operación de una contraopa de otros grupos u operadoras. Una de ellas supone un obstáculo principalmente para el caso de que otras compañías del sector, como Vodafone u Orange, se planteasen una oferta alternativa por su rival.

En general, para que los accionistas vendedores puedan liberarse de su compromiso de venta, la nueva oferta debería superar los 26 euros por acción, frente a los 22,5 euros de la opa anunciada. Además, la oferta debe ser en efectivo, lo que limita la posibilidad de pago con acciones por parte de una de esas empresas. Pero, además, hay una condición muy difícil de asumir para otra operadora. Según ha comunicado Lorca Telecom a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), para que los accionistas puedan romper el acuerdo y aceptar otra oferta, debe existir “un compromiso firme del oferente competidor de aceptar cualquier remedio de competencia que pueda ser requerido por cualquier autoridad”.

Este escenario afectaría a grupos como Vodafone y Orange, con presencia en el mercado español y competidores de MásMóvil, a los que en el mercado se ha citado como posibles candidatos a presentar una contraopa por la teleco que dirige Meinrad Spenger.

Comprometerse a aceptar cualquier remedio de las autoridades de la competencia es una traba muy complicada para cualquier operadora con presencia en el mercado español, a la hora de presentar una posible opa por esta compañía. En numerosas ocasiones, las condiciones impuestas por las autoridades antitrust, especialmente la desinversiones de activos, han paralizado operaciones.

Los nuevos inversores han indicado que comunicarán la opa a la Comisión Europea para su aprobación. En este caso, no deberían acometer duras condiciones, porque no supone una integración de dos telecos sino un cambio de accionistas, sin afectación a la estructura del mercado.

Orange y Vodafone

Por otra parte, la situación de Orange y Vodafone no parece ahora ideal para acometer aventuras multimillonarias en España, por motivos diferentes. Orange, participada por el Estado francés en un 20% del capital, va a rebajar el dividendo un 30% para hacer frente a la crisis económica generada por el Covid-19, con lo que reducirá el desembolso en 520 millones. La decisión se encuadra en la petición del Gobierno galo a las empresas francesas de limitar el dividendo para proteger su balance ante la recesión.

Vodafone también está inmerso en un proceso de reducción de deuda, tras su incremento en un 56% en 2019, por la compra de los activos de Liberty Global en el centro de Europa, y que ha llevado su apalancamiento de 1,9 a 2,8 veces el ebitda. En España, Vodafone ha acometido sendos saneamientos del valor de sus activos en los últimos dos años, por un importe conjunto de 3.740 millones de euros, por el empeoramiento de las previsiones de caja. Según fuentes del sector, no tendría lógica que acometiera ahora una operación con MásMóvil, valorada en más de 5.000 millones de euros, al incluir la deuda. La filial, además, ha acometido un fuerte rea­juste de su estrategia en los últimos dos años para volver al crecimiento.

El éxito de la opa, que ha sido recibida positivamente por el consejo, donde están representados los principales accionistas, está sujeto a la aceptación por el 50% del capital.

Dentro de los acuerdos con los actuales accionistas, estos últimos se comprometieron a aceptar la opa y a vender un 29,56% del capital de MásMóvil. Entre ellos figura la familia Ybarra Careaga, titulares del 13,2% del capital; Key Wolf, controlada por el fundador de la antigua Ibercom, José Eulalio Poza, propietario de un 5% y el grupo Inveready, de Josep María Echarri, que posee algo más de un 2%.

Estos inversores se han comprometido a reinvertir en la compañía cerca de 250 millones de euros.

Desventajas para la nueva oferta

Acción. En el mercado se ha barajado la posibilidad de una contraopa por parte de otros grupos de inversión como CVC, que algún momento ha podido aproximarse a MásMóvil. El hecho de que el precio de la acción esté por encima de los 22,50 euros de la oferta de KKR, Cinven y Providence, ha contribuido a alimentar la opción de una contraopa. No obstante, la acción bajó ayer un 1,46%, hasta 22,84 euros, acercándose al precio de opa.

Precio. Según fuentes del sector, una oferta competidora no lo tendría fácil. Para empezar, tendría que subir el precio a 26 euros por acción, lo que supone un aumento del 15,5%. El desembolso sería de 3.420 millones de euros, a los que habría que sumar la deuda de MásMóvil, que al cierre del primer trimestre rondaba los 1.850 millones. Con una operación de este volumen, el nuevo ofertan debería hacer una due dilligence, tal y como realizaron KKR, Cinven y Providence.

Dirección. La oferta competidora debería convencer a la actual dirección para que se mantuviese en el puesto, dado que ha sido clave en aplicar la estrategia de crecimiento. La opción de nombrar nueva dirección tendría un riesgo para el devenir de MásMóvil, que gestiona más de 9,2 millones de líneas.

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