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Trump firma una orden ejecutiva para eliminar privilegios de las redes sociales

El presidente de EE UU quiere modificar la ley conocida como Sección 230, que exime a las redes sociales de responsabilidad sobre los contenidos publicados por sus usuarios

El presidente de EE UU, Donald Trump.
El presidente de EE UU, Donald Trump.

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha anunciado este jueves que quiere introducir una ley que acabe con algunos privilegios de los que se benefician las redes sociales como Twitter, Facebook o Google. El líder norteamericano intenta intervenir estos medios y limitar su inmunidad por los comentarios que comparten los usuarios en sus plataformas, lo que eliminaría el escudo legal que protege a estas empresas de acciones judiciales por la forma en que controlan el contenido en sus plataformas.

El mandatario ha firmado una orden ejecutiva destinada a evaluar si su Gobierno puede "eliminar o modificar" la conocida Sección 230 de la ley de Decencia de las Comunicaciones, que exime a las redes sociales de responsabilidad por los contenidos publicados por sus usuarios. Asimismo, anunció que el fiscal general de EE UU, William Barr, trabajará con los Estados para regular estas plataformas.

Con esta orden, Trump buscaría castigar a Twitter, Facebook, Youtube o Google si intentan moderar los contenidos publicados en sus plataformas, en medio de un creciente debate sobre hasta qué punto debe llegar la libertad de expresión en Internet. “Estamos aquí hoy para defender la libertad de expresión de uno de los mayores peligros”, dijo Trump antes de firmar el decreto. “No existe un precedente en la historia de EE UU en que un número tan pequeño de empresas controle una esfera tan grande de las interacciones humanas”.

Trump, que ha acusado regularmente a las redes sociales de censurar a los políticos conservadores, considera que Twitter y otras plataformas son monopolios que amenazan la libertad de expresión. En su opinión, estas compañías han demostrado tener un "poder sin control para censurar, restringir o editar" los contenidos que publican, por lo que dio 60 días al Departamento de Comercio para que proponga a la independiente Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) que se reformen las normas al respecto.

La orden, según un borrador al que ha tenido acceso Reuters, acusa a las redes sociales de “censura selectiva” y pide a las agencias federales una revisión de la citada sección 230, que aunque no hace a las redes sociales generalmente responsables de los contenidos publicados por sus usuarios, sí pueden eliminar contenido obsceno, acosador o violento.

Sin embargo, como informa Efe, la orden por sí misma no tiene un impacto inmediato ni de gran calado, y parece más un guiño a su base de votantes en el contexto de su pugna con Twitter, que este miércoles enlazó por primera vez un tuit de Trump con información verificada que contradecía lo que el presidente había publicado. Trump acusó a la compañía de interferencia en las elecciones.

El senador republicano Marco Rubio también está entre los que argumentan que las plataformas sociales asumen el papel de un "editor" cuando agregan etiquetas de verificación de hechos a publicaciones específicas, según informa la BBC. "La ley aún protege a las empresas de redes sociales como Twitter porque se consideran foros, no editores", añadió Rubio.

Numerosos legisladores y expertos legales advirtieron de que la medida promovida por Trump no sobreviviría a una demanda judicial, y una de los dos miembros demócratas de la FCC, Jessica Rosenworcel, dijo en un comunicado que convertir a su agencia "en la policía del presidente (para proteger) su discurso no es la respuesta".

Trump reconoció que su orden ejecutiva podría acabar en los tribunales y que el proceso para lograr su propósito podría ser muy largo, por lo que dijo planea trabajar en el Congreso para aprobar la "legislación" que permita sacar adelante esa reforma si no consigue hacerlo por la vía ejecutiva. Quiere resolverlo rápido ante las próximas elecciones presidenciales en el mes de noviembre.

El mandatario lleva casi dos años acusando a Google de "suprimir voces de conservadores y esconder información", y también ha arremetido contra Twitter, pero al mismo tiempo ha convertido a esa red social en una herramienta de Gobierno crucial y ha insistido en que le permite comunicarse sin el filtro de los medios.

Este jueves, Trump aseguró que le "encantaría" deshacerse de su cuenta de Twitter, pero siente la necesidad de mantenerla porque no hay una "prensa justa" en su país.

La respuesta de las redes sociales al movimiento del presidente de EE UU ha sido desigual. Twitter ha declinado hacer comentarios y Google no han hecho declaraciones de momento. Por su parte, el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, expresó este jueves su desacuerdo con la decisión de Twitter de verificar un tuit de Trump. En una entrevista con Fox News aseguró que las redes sociales "no deberían ser el árbitro de todo lo que dice la gente en Internet".

Quien sí se ha pronunciado en España ha sido Vox. La formación de ultraderecha, que en el pasado ha mostrado su simpatía con Trump, ha aplaudido este viernes el "coraje" del presidente por denunciar la "censura ideológica" de las grandes plataformas de redes sociales y le ha agradecido su defensa de la libertad de expresión que califica de "una batalla a nivel global".

El decreto de Trump también pide que todas las agencias de su Gobierno revisen su gasto en publicidad y mercadotecnia en las plataformas digitales, para asegurar que no benefician a "ninguna red social que suprima la libertad de expresión", en palabras del presidente.

Algunos expertos, como Matthew Feeney, del Instituto Cato, ya advierten de que a la larga, esta campaña conservadora contra las compañías de redes sociales podría tener un" efecto devastador" en la libertad de expresión.

Twitter señala un tuit de Trump con el aviso "glorificación de la violencia"

Twitter ha marcado este viernes con una señal de advertencia una publicación del presidente de EE UU, en la que amenaza con disparos en respuesta a los disturbios civiles en Minneapolis (Minesota) que estallaron a raíz del asesinato de George Floyd, un afroamericano que murió bajo custodia policial a principios de esta semana, lo que desató una ola de indignación nacional.

"Estos matones están deshonrando la memoria de George Floyd y no dejaré que eso suceda. Acabo de hablar con el gobernador Tim Walz y le he dicho que los militares están con él todo el tiempo", advierte el mandatario en su mensaje, agregando que ante cualquier dificultad van a asumir el control. "Cuando empieza el saqueo, empieza el tiroteo", añadió.

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