Cómo hacer patria comprando deuda pública española

El Banco de España y el Tesoro Público permiten la compra directa con comisiones muy bajas pero los bajos tipos de interés han desincentivado la adquisición

Fachada del Banco de España.
Fachada del Banco de España.

Los españoles están entre los europeos que menos invierten de forma directa en letras, bonos u obligaciones del Estado de su propio país. Con cifras de febrero de este año del Banco de España la cartera directa del particular español en estos activos alcanza los 1.280 millones de euros, el equivalente a tan solo el 0,13% del total de la deuda soberana y muy lejos de los 6.906 millones de euros en 2008. Otra cuestión es que gran parte del ahorro nacional en fondos de inversión, pensiones o seguros acabe en deuda del Estado.

Una gran parte de la culpa de este desapego por comprar deuda pública se explica en que desde 2016 los tipos de las letras del Tesoro –las más populares entre los particulares– entraron en terreno negativo. Nadie quiere prestar al Estado perdiendo dinero y además los particulares, explican desde el teléfono de información del Tesoro, quedan excluidos de las subastas competitivas en las que aparece el tipo negativo a no ser que manifiesten expresamente estar decididos a recibir menos de lo prestado.

Así, desde que el BCE lanzara sus programas de compra de deuda para impulsar la economía de la zona euro, que se han intensificado en la actual crisis, los tipos de interés se han precipitado. En 2008 era posible adquirir una letra al 3,5% o una obligación a 10 años al 4,47%. Las últimas subastas de este año sitúan las letras a un año en el -0,097% y el plazo de 10 años en el 0,71%.


A los portugueses les gusta su deuda

Situación en Europa. Los últimos datos publicados por Eurostat sitúan a los portugueses entre los europeos que más deuda compran de su propio país ya que poseen el 13,3% de sus emisiones, seguidos por los irlandeses con el 10,6%. Los españoles están en las últimas posiciones. Los alemanes tienen el 6%, los italianos el 5,6% y los franceses, el 3,2%. Una de las claves para la estabilidad financiera es la presencia de capitales extranjeros en la deuda pública de un país. A menor porcentaje, mayor autonomía frente a posibles crisis, algo que se va a poner a prueba ante la avalancha de emisiones de este año. El Tesoro prevé un total de 297.000 millones de euros.

Cómo comprar

Desde los años ochenta ya es posible comprar directamente letras, bonos u obligaciones a través de la web del Tesoro Público o abriendo una cuenta de valores en el Banco de España. Las comisiones que cobra el Tesoro y el Banco de España son las mismas. Estos costes no varían desde 2005 y suponen el 1,5 por mil de lo invertido con un mínimo de 0,9 euros y un máximo de 200 euros sobre el dinero que se transfiere. Esto afecta tanto al nominal de la operación como a los cupones que se cobran en caso de bonos y obligaciones.

La opción de acudir a la sede del Banco de España en Madrid o a cualquiera de sus sucursales provinciales está temporalmente fuera de servicio por culpa del Covid-19. Pero, según comentan desde la entidad supervisora, es frecuente que haya colas de personas –normalmente de edad avanzada– que acuden con dinero en metálico, un cheque bancario o con el número de su cuenta corriente. El Banco de España les abre una cuenta de valores que solo sirve para eso, para comprar o vender deuda pública en las subastas que realice el Tesoro, y para nada más. Tampoco se puede comprar o vender en el mercado secundario donde estos activos se negocian a diario: eso se tendrá que hacer a través de un intermediario.

El otro camino totalmente electrónico es la compra a través de la web del Tesoro Público. Para ello se necesita el certificado electrónico o el DNI digital. Lo demás es seguir los pasos que se van indicando y elegir el tipo de activo que se quiere adquirir.

 

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