El robot que vigilaba las calles por el coronavirus se convierte en... ¡pastor!

El robot que vigilaba las calles por el coronavirus se convierte en... ¡pastor!

El robot demuestra su versatilidad en todo tipo de situaciones.

La crisis del coronavirus ha traído muchas novedades a nuestras vidas aunque, algunas de ellas, ya estaban ahí presentes a la espera de un momento en el que mostrar su verdadera utilidad. Y es el caso de los robots, que en estos tiempos de confinamiento donde no podemos tener contacto con otras personas para cortar la cadena de contagios, son nuestra única arma para seguir interactuando con el exterior. 

Robot Rocos.
Robot Rocos.

Rocos es, además, un modelo que se ha hecho famoso en las últimas semanas ya que fue utilizado por las autoridades de Singapur para patrullar los parques y avisar a los viandantes que no cumplían con las medidas de distancia social mínima. Su efectividad pudo verse en algunos vídeos que circulan por la red y que parecían trasladarnos a esas películas de ciencia-ficción donde los robots forman parte del escenario.

Ahora reconvierte su actividad

Así que mientras la pandemia les tenía reservados un sitio como vigilantes de la buena conducta de los seres humanos, ahora Rocos y Boston Dynamics han hecho un repaso de otras muchas actividades en las que podría tener un papel clave y determinante para conseguir una mayor productividad, si no directamente en un ahorro y optimización de tareas.

Tal y como podéis ver en el vídeo, Rocos, que así se llama el robot, ha cambiado los parques de la ciudad asiática por los campos de cultivo y praderas por las que corren mansamente las ovejas. En uno y en otro tiene trabajo que hacer gracias a las cámaras y sensores que lleva instaladas, y que le permiten vigilar de manera permanente los cultivos, advirtiendo de la presencia de animales (o no), intrusos, estado de las cosechas, etc. Incluso en el vídeo podéis ver qué bien se le da controlar rebaños enteros de ovejas.

Software que gestiona los movimientos de Rocos.
Software que gestiona los movimientos de Rocos.

En esta prueba, llevada a cabo en Nueva Zelanda, Rocos ha demostrado su versatilidad en tareas que no serían las típicas que encargásemos a un robot. En primer lugar por la enorme extensión de las tierras que hay que cubrir, pero también por la variedad orográfica de paisajes, que pasan de las grandes extensiones abiertas y fáciles de recorrer a pequeñas elevaciones que también supera sin problemas. Su diseño es la clave de esa funcionalidad, que le permite adaptarse a cualquier circunstancia gracias a sus sensores LiDAR, que escanean en terreno por el que se mueve para tomar la mejor decisión de movimiento.

El CEO de la compañía, David Inggs, ha declarado que "la era de los robots autónomos está sobre nosotros. Estamos trabajando con organizaciones como Boston Dynamics para ayudar a acelerar la adopción de la robótica. Al conectar los robots a la nube, podemos ayudarlos a combinar una capa de software [...] con la robótica para lograr la automatización física en escala. Nuestros clientes están aumentando su fuerza de trabajo humana para automatizar procesos físicos que a menudo son aburridos, sucios o peligrosos".

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